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¿Quién es José Antonio Kast, el político ultraderechista que quiere ser presidente de Chile?

Defensor de políticas radicales contra la migración, férreo crítico del aborto y del matrimonio igualitario, cercano a la dictadura de Augusto Pinochet, el candidato quiere llegar al Palacio de la Moneda. En algunas de las últimas encuestas oficiales, se encontraba punteando junto con el izquierdista Gabriel Boric. A pocos días de las elecciones, presentamos cuáles podrían ser los escenarios en materia política, económica y social si Kast llegara al poder.

José Antonio Kast.
Actualizada: 21/11/2021 01:52
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Por Manuela Cano (*)

«Estabilidad». Esa es una de las palabras que el candidato ultraderechista para las elecciones presidenciales de Chile, José Antonio Kast, ha repetido hasta el cansancio durante su campaña. El político ha afirmado que sacará al país de la crisis generada por el estallido social y la pandemia.

Kast también asegura que es la persona ideal para «enderezar» el rumbo de Chile. Y al afirmarlo se refiere a su perspectiva económica en la que defiende la desregulación de los mercados y la privatización de las empresas. Pero también a su lucha en contra del aborto, de inmigración y el matrimonio igualitario.

Padre de nueve hijos, abogado, y profundamente católico, Kast se vende como un ‘outsider’ de la política. Sin embargo, militó durante dos décadas en la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido por el que fue candidato en las elecciones pasadas y al que abandonó un tiempo después.

Ahora, como cabeza del Frente Social Cristiano, Kast no quiere que le pongan la etiqueta de la extrema derecha, por lo que se autodenomina «el candidato del sentido común».

«Nos llaman intolerantes y extremos, porque decimos la verdad y decimos las cosas de frente. A diferencia de la izquierda, nunca hemos respaldado la violencia», afirmó.

Pero a la vez, su cercanía con políticos como el presidente brasileño Jair Bolsonaro o con el partido ultraderechista español Vox, son evidentes. Y su lema «Atrévete a hacer de Chile un gran país» resuena al «Make America great again» del expresidente estadounidense Donald Trump.

De la misma manera, el candidato ha intentado desligarse de sus vínculos con el dictador Augusto Pinochet, pero sin dejar de elogiar su «legado económico». Un apoyo que también demostró cuando votó por la continuidad del general en el plebiscito de 1988.

Cuando le preguntaron por el parecido del régimen de Pinochet al de otros países latinoamericanos como el de Cuba o el de Nicaragua el candidato afirmó: «Dígame si las dictaduras entregan el poder a la democracia y si hacen una transición a la democracia y se respeta. Eso es lo que no hacen otros países y en Chile se hizo», dijo el político, sin mencionar las acusaciones por genocidio, terrorismo, tortura, asesinato y otras muchas que pesan sobre el mandato de Pinochet.

Pero su cercanía al dictador, tal como lo afirma el sociólogo y fundador de la plataforma Monitor Social, Pablo Beytía, le «ha jugado en contra». «De hecho él intentó matizarlo, dijo que sus afirmaciones habían sido en un contexto muy específico», anotó el sociólogo para France 24.

El candidato puso el legado de Pinochet sobre la mesa, trayendo una polarización del pasado al presente.

«De alguna manera se está reproduciendo la confrontación del 88: dictadura o democracia, pinochetismo o profundización democrática, nueva Constitución o Constitución del 80», señaló Augusto Varas, doctor en sociología, para France 24.

Aun inserto en contradicciones, Kast se ha convertido en el defensor de la derecha «sin complejos». Según indica Varas, el candidato nació del «corazón, del ADN de la derecha» con una capacidad de «mantener sus banderas más profundas».

Además, con la creciente impopularidad del actual presidente derechista Sebatián Piñera, Kast ha recibido el apoyo de gran parte de los sectores conservadores del país.

Tal como anotó para France 24 Germán Campos-Herrera, investigador asociado del Instituto de Investigaciones en Ciencias Sociales (ICSO) de la Universidad Diego Portales, el reconocimiento de Kast responde a «la pérdida de confianza por la derecha moderada representada por Piñera, que en este tiempo no pudo manejar el estallido social, la pandemia ni la crisis migratoria en Chile».

Así, su campaña, que comenzó opaca, fue en ascenso hasta llegar, incluso, a puntear en algunos de los sondeos oficiales junto con el izquierdista Gabriel Boric, aunque algunos expertos subrayan la poca confiabilidad en los sondeos en Chile.

Las encuestas «son poco confiables, tienen agendas ideológicas y han sido muy malas predictoras de resultados electorales en el pasado», dijo Claudia Heiss, académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, entrevistada anteriormente por France 24.

El país, sin embargo, parece encaminarse a un duro enfrentamiento entre la derecha y la izquierda con un panorama electoral catalogado como el más incierto en años.

Los comicios se dan en un contexto inédito en el que el país ha pasado tres momentos históricos: la revuelta social en 2019, la lucha contra la pandemia del Covid-19 y la redacción de una nueva Constitución.

Una sucesión de acontecimientos a los que Beytía se refiere como «inestables» y que han hecho a Kast un candidato atractivo para muchos.

El ultraderechista se ha opuesto al movimiento social, ha criticado el manejo de la pandemia y se ha mostrado en contra de la nueva Constitución.

A solo dos días de los comicios, estos son algunos de los escenarios que los expertos prevén si Kast lograra su objetivo de llegar al Palacio de la Moneda.

«Orden» y «seguridad», banderas de la campaña de Kast

Los comicios en Chile se dan en medio de una escalada de violencia y del crimen organizado. Por lo que el actual presidente, Sebastián Piñera, llegó a decretar el estado de emergencia en varias zonas al sur del país.

En ese contexto, unas de las banderas de campaña que tiene el candidato ultraderechista, según seña Varas, son «la mano dura y el orden». «Él ha sido capaz de poner el tema de violencia versus orden, del desorden versus el orden … y eso atrae», agrega el sociólogo.

El candidato ha sido abanderado del «uso de la violencia legítima», proponiendo continuar con la militarización del sur del país en donde hay un fuerte enfrentamiento con grupos armados y a la vez una gran población de las comunidades indígenas mapuches.

«Es una búsqueda de seguridades a partir de medios sociales y a partir de que se respete la ley», recalcó Beytía.

Además, añadió que el orden en términos de Kast se expresa en temas «policiales, militares y jurídicos». Una apuesta radical, pero atractiva para una parte del electorado.

Un discurso radical antimigración

En los últimos años, Chile ha sido un país atractivo para miles de migrantes. Según datos del Servicio Jesuita a Migrantes, en la nación hay casi 1.500.000 inmigrantes.

Pero, al mismo tiempo, en los últimos meses las fronteras chilenas parecen ser cada vez más hostiles. Allí, miles de personas han sido rechazadas mediante leyes migratorias cada vez más estrictas.

En un momento en el que la xenofobia también se ha hecho presente, el discurso radical antiinmigrantes del candidato ha calado en buena parte de la sociedad.

Según Campos-Herrera, Kast «ha propuesto, de cierta forma, un modelo similar a (el del expresidente estadounidense Donal) Trump para que los migrantes no pasen y ha dicho que va a endurecer las políticas migratorias en el país».

Una de las más conocidas es su propuesta de construir una «zanja» en el norte del territorio chileno para frenar la migración irregular.

Sus propuestas se dan en un contexto en que parte de los chilenos ven la migración como competencia laboral. Según concluyó Beytía «en un escenario donde hay incertidumbre laboral e inflación», sus propuestas contra la migración se vuelven «muy relevantes».

Oposición al aborto y al matrimonio igualitario

«Kast tiene una visión de la familia muy conservadora», sentenció Varas. Una mirada que lo ha llevado a condenar el matrimonio igualitario. Al mismo tiempo se opone férreamente al aborto, que considera ilegal incluso en casos de violación.

El candidato ha propuesto eliminar el ministerio de la Mujer, una idea que ha despertado el descontento de múltiples movimientos feministas.

«Esta llenando un vacío, que tiene que ver con la parte de la población valóricamente conservadora, con temas como el aborto, el matrimonio», explicó Beytía.

Según el sociólogo no hay ningún candidato que se oponga a dichas luchas sociales de la manera en que lo hace Kast.

Kast, de la mano con el liberalismo económico

Menos impuestos y políticas que fomenten la libre inversión. Kast ha defendido que reducirá ministerios, que acabará con gran parte de los puestos estatales y que reducirá la intervención del Estado. Una apuesta que, según defiende, ayudará a disminuir los aranceles.

Es un garante de lo que Beytía llama como la «libertad liberal de derecha». Una en la que «se garantice la propiedad y la igualdad ante la ley y el libre mercado» y que «fomente la libre inversión».

La economía del país, según afirman los expertos, sería uno de los sectores más beneficiados, al menos a corto plazo, con la llegada de Kast al poder.

«Yo considero que uno de los efectos inmediatos es que si esta derecha populista se llega a instalar en el poder, el modelo económico no estaría en riesgo», explicó Campos-Herrera.

Lo mismo cree Beytía: «en lo inmediato probablemente sea un buen signo económico. Es decir, los mercados normalmente reaccionan a favor de los candidatos de derecha por sobre los candidatos de izquierda».

En contra de la nueva Constitución y el estallido social

El pasado 4 de julio la Convención Constitucional se reunió para comenzar la redacción de una nueva Carta Magna de Chile. Una que sustituiría a la anterior Constitución elaborada durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Su redacción fue uno de los logros de las movilizaciones sociales que se expandieron en todo el país en 2019. El nuevo texto pretende, entre otros, el reconocimiento de Chile como una nación pluricultural.

Kast ha catalogado como «violento» el origen en las protestas de la Convención Constituyente, por lo que se ha opuesto a su elaboración.

«Yo creo que él representa un área política que ha estado en contra de la nueva Constitución y que no va a facilitar que ese proceso termine bien», sentenció Beytía.

El sociólogo se refiere a que si Kast llegara a ser presidente podría poner trabas a la redacción de la Carta Magna.

Además, Campos-Herrera, señaló que si el ultraderechista fuera el ganador de las elecciones podría oponerse al plebiscito de «salida» que necesita la Constitución para ser aprobada y entrar en vigor.

«Si no llega a quedar como presidente, yo creo que se va a volver uno de los defensores de la Constitución previa», concluye el experto.

A pocos días de los comicios, las ideas radicales de Kast siguen convenciendo a una parte del electorado que desconfía del proceso de escritura de la nueva Constitución.

*France 24

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