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Historias de San Luis: El Chacho, El Violín, El Davicho, El Cacuta, El Chirulito, El Camello Sergio, El Man, El Gigante, Juancito y otros

El pasado domingo coparon estas historias tiernos personajes como Memeco, Cocó, El Cholo, Pomucho, El Tigre y Coquito.

David Ibarra. (Foto gentileza)

por Nino Romero

elchorrillero.com

Actualizada: 17/07/2022 12:06

Hice la salvedad que hay muchos en toda la provincia.

Un sueño es rescatar sus recuerdos. Pienso cumplirlo.

Por supuesto que a muchos amigos y amigas se les dispararon emociones y recuerdos y aportaron varios nombres más.

Añado a la historia del domingo pasado que El Cocó, amante del cine y que manejaba imaginarios autos, también hablaba en inglés con sus ocasionales interlocutores, nos recuerda Cacho. Y es verdad.

Uno de los oficios que ya no existen es el del canillita voceando los principales títulos de los diarios. Aclaro. Aún trabajan muchos hombres y mujeres como canillitas, pero no vocean los títulos de los diarios y revistas para enganchar compradores como hace algunos años.

Y quienes se llevaban las palmas en ese delicado oficio y con un talento único eran El Violín y El Chacho Miranda. Gran arquero de fútbol El Chacho. Un ídolo de multitudes.

Las ocurrencias de cómo cambiaban los títulos ya eran motivo suficiente para comprar el diario o la revista.

Y recordando arqueros, aparece el gran “Goyo” Ibarra, papá de un personaje que se hizo muy popular en los medios de comunicación: El Davicho.

David Ibarra con Juan Galiano. (Foto gentileza)

Su nombre es David Ibarra. Vecino de la avenida Julio A. Roca.

Por esas cosas de la vida, lo conocí y comenzó a acompañarme a radio Dimensión. Allí se hizo amigo de todos.

Hacía mandados, se ocupaba de hacer cadetería, porque si le explicabas bien como hacer las cosas, no tenía problemas en cumplir con los pedidos.

Y todos los meses cobraba un sueldo que era aportado por quienes estaban en la radio.

Siempre de saco y corbata, y cuando hacía frío, un pullover. Muy respetuoso.

David Ibarra con  Alejandro "Pato" Marone. (Foto gentileza)

También le gustaba mucho viajar a los festivales de la provincia o de provincias vecinas dónde me contrataban. Gran compañía y gran amigo.

Y ya que estamos por la zona sur, el doctor Raúl nos recuerda al Cacuta.

Famoso por muchas cosas el Cacuta. Hincha fanático de Huracán. De un andar cansino. Le costaba caminar.

Gerardo nos habla de El Chirulito, que murió atropellado por un vehículo en la avenida Sucre.

El Camello Sergio, un indigente afortunadamente recuperado de una situación de abandono familiar.

El Man. Un joven pelilargo que comía hojas de los árboles en el paseo del Padre y hace un tiempo Gerardo lo encontró en Mendoza.

Todos ellos más el Tigre eran asiduos visitantes del negocio de Gerardo, que les daba de comer y siempre eran muy correctos.

¿Alguien se acuerda de El Gigante nos pregunta Javier?

Le gritabas GIGANTE y en el acto se paraba y hablaba con alguien imaginario con gestos como si mostrara los documentos.

Y Javier también tiene en su memoria a Pocholo o Cocholo, que andaba asustando gente por la calle con un arma de juguete.

Era habitué de las calles una señora de baja estatura, pelo largo, vestidos superpuestos, que siempre acarreaba muchas bolsas.

Era alguien que vivía en situación de calle, pero no se dejaba ayudar.

Es más, cuando alguien intentaba hacerlo, reaccionaba con violencia en muchos casos. No hablaba, Pero tenía una hermosa sonrisa. Varias veces a la semana la veía ya que tenía un refugio en un pequeño pasillo contiguo a la agencia de noticias Télam cuando tenía sus oficinas en la calle General Paz.

Y cada vez que nos mirábamos, sin hablar, nos sonreíamos como la única forma de saludarnos.

Por eso digo lo de su sonrisa. Y nunca tuve inconvenientes con ella cuando en silencio le acercaba alguna colaboración para que no estuviera tan mal.

Pero la calle era su hogar.

Otro personaje es Juancito, quien vive en el ex- Hogar de Ancianos “San Vicente de Paul”.

Juancito. (Foto gentileza)

Ya no anda por las calles, pero su función era llevar abuelas y abuelos a pasear en silla de ruedas por el centro de la ciudad.

Es un sobreviviente del abandonado Hogar de la avenida Presidente Perón, junto a Miguelito (eternamente postrado) y Ceferina, una cantora espectacular que es ciega.

Personas inolvidables para nuestro corazón.

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