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VILLA MERCEDES

A cuatro días del temporal, los vecinos del Barrio Unión siguen con muchos problemas y piensan “en dejar de pagar las cuotas”

Están juntando firmas para reclamar por las deficiencias que presentan las casas desde que fueron entregadas, y analizan hacer nuevas protestas porque no están viviendo bajo “un techo seguro”.

Muchas viviendas no soportaron otra tormenta.
Actualizada: 25/10/2023 20:54
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El sábado por la noche un temporal causó severos daños en la zona sur de la ciudad de Villa Mercedes. Uno de los más afectados fue el Barrio Unión, que en diciembre del año pasado fue entregado (aunque la obra todavía no había concluido) por el presidente Alberto Fernández y el gobernador Alberto Rodríguez Saá.

El viento derribó las estructuras donde estaban instalados los tanques de agua y los paneles solares. También se volaron chapas de un edificio escolar que construyen en la zona, se desprendieron los techos y en las inmediaciones se cayeron muchos árboles y postes de luz.

Hasta el momento hay vecinos que todavía no tienen agua dentro de sus casas, y según transmitieron a El Chorrillero, no tienen “ni ayuda ni respuestas de nadie”.

Es por eso que están pensando en tomar medidas, y una de ellas es “ponerse de acuerdo para dejar de pagar las cuotas mensuales”. Y si todo sigue igual van a protestar con cortes de ruta.

Este miércoles, los vecinos empezaron a organizarse para elevar una nota a las autoridades provinciales y nacionales por las irregularidades edilicias que presentan las casas. Desde que la recibieron solo tuvieron que sortear dificultades porque todo “está mal hecho”. La obra todavía no estaba culminada cuando Fernández y Rodríguez Saá las inauguraron en un marco de campaña política.

“Queremos ver si esto llega más allá de la Municipalidad y del Gobierno porque lamentablemente no tenemos a nadie”, manifestó Jessica en diálogo con este medio. Y añadió: “Queremos que el reclamo llegue a Nación porque no sabemos si están al tanto de lo que está pasando”.

Comentó que entre los mismos vecinos colaboran para reparar los destrozos ocasionados el fin de semana: “Vas al Obrador y te dicen ‘no tenemos, no nos dan, no nos autorizan, vamos a ver’ y nada más”.

“No llevamos ni un año en las casas y hemos pasado de todo”, dijo la mujer. Al mismo tiempo expuso que desde que llegaron “no pueden disfrutar” porque de manera constante deben hacer reparaciones.

“El día de la tormenta no sabía si sostener la puerta, meterme debajo de la cama, calmar a los chicos o esperar que se fuera el techo volando”, describió, y aseguró que ningún funcionario llegó al barrio para “ver las condiciones” en las que estaban las familias.

“Yo no sufrí tantos daños, pero voy a apoyar porque el día de mañana quiero que mis hijos tengan un techo seguro. Es lo que soñé cuando me llamaron para tener mi casa y es lo que espero. No vamos a parar hasta que sea así”, concluyó.

En la casa de Luis Leguiza se cayó un tapial y se giró el termotanque. “Todavía no me están dando solución”, contó.

Muchas viviendas no soportaron otra tormenta.

“A lo mejor la gente que no vive acá dice que somos unos desagradecidos. Al contrario, yo estoy muy agradecido, pero me parte el alma ver cómo se está viniendo abajo mi casa con los vientos y con las piedras”, dijo.

Aseveró que la empresa constructora asistió a algunas familias, pero no fue suficiente: “Ponen a 2 o 3 personas a trabajar en vez de traer una cuadrilla grande”.

“Es una lástima que nos hayan traído a estas casas modelo que hoy en día la misma empresa se ha lavado las manos y nosotros nos tenemos que hacer cargo de lo que está sucediendo”, expuso.

Explicó que por la medida de los tornillos que sostienen los techos, “si siguen los vientos a la mayoría se le va a volar”.

“O nos entregan las carpetas y nosotros terminamos de arreglar las casas, o la empresa se termina de hacer cargo de lo que ya le han pagado”, apuntó.

Olga Oviedo es otra de las damnificadas por el temporal. “A mí se me rompió un pedazo de techo y una pared del lado de afuera. Se me entró agua, se mojaron los muebles, y la cama se rompió”, dijo. Por eso está durmiendo en un colchón en el suelo hasta que consiga otra. También necesita frazadas y colchones.

“Nadie llega acá. Lo primero que dicen es que andan por el San José y La Ribera, pero nunca llegan al Unión, eso da bronca, es como que está olvidado”, manifestó.

Además anticipó que existe una intención de hacer un corte de ruta “si todo sigue igual”.

En la casa de María, también se levantó el techo, y con la actividad eléctrica se le quemó la heladera y la cocina: “Nadie se va a hacer cargo de nada, por eso estamos re embroncados”.

La estructura que sostiene el tanque de agua quedó torcida: “Mis hijos tampoco pueden estar jugando porque tengo miedo que se me caiga”.

“Del Gobierno no apareció nadie, no dio la cara nadie, ninguno. Estamos embroncados por eso. Hasta que no me arreglen bien las cosas yo no voy a pagar la cuota. Nos hemos puesto de acuerdo de no pagar más las casas hasta que arreglen como tiene que ser”, finalizó.

Muchas viviendas no soportaron otra tormenta.

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