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La historia de la primera escuela que se abrió por una “necesidad vital” hace 165 años

Fue creada en 1859 y en el inicio solo asistieron varones. Hoy recibe a casi 400 alumnos y proyecta agregar una salita de 3 años. El edificio es patrimonio cultural de la provincia.

Actualizada: 24/03/2024 14:54
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En el inicio solo asistieron varones a la institución.

Por Sonia Schoenaker

La Escuela N° 30 “General Pedernera” está ubicada en el corazón céntrico de Villa Mercedes, pero comenzó a funcionar el 1° de junio de 1859 en la "Manzana 1″, justo donde tres años antes se había fundado la ciudad.

Los registros de los libros de históricos de la institución cuentan que el 10 de junio de 1858, el gobernador de la provincia de San Luis, Justo Daract le envió una carta al presidente de la Confederación Argentina, Justo José de Urquiza para comunicarle que era “de necesidad vital” construir una escuela primaria para los niños de esta ciudad.

“La inquietud fue planteada al gobernador por el general Juan Esteban Pedernera, ya que estaba en el Fuerte Constitucional y veía que había muchas personas que llegaban a la ciudad con niños pequeños”, relató a El Chorrillero la directora de la institución, Adriana Espósito.

El general Pedernera.

Pedernera es uno de próceres sanluiseños. Fue cofundador de la ciudad de Villa Mercedes cuando se creó en primera instancia el fuerte de Las Pulgas, se desempeñó como gobernador de la Provincia en 1859, fue vicepresidente de la Confederación Argentina y llegó a la presidencia del país en 1861 tras la renuncia de Santiago Derqui.

Bajo la dirección ad honorem del primer maestro, Laureano González, y con una matrícula inicial de 17 alumnos se inauguró el primer establecimiento de enseñanza primaria de Villa Mercedes.

La “Escuela Graduada”, como se llamó en un principio, comenzó a dar clases en un espacio cedido por los propietarios de una vivienda ubicada en Avenida Potosí y Balcarce, frente a la Plaza Lafinur, donde fue fundada la ciudad el 1º de diciembre de 1856.

Parte del archivo histórico de la escuela.

En el comienzo sólo pudieron asistir a las clases los varones. No están en los registros desde cuándo comenzó a ser mixta.

Posteriormente los alumnos se fueron trasladando a distintos espacios. A la esquina de Pedernera y Junín, luego a una vivienda de la calle Belgrano al 600, y también tomaron clases en la intersección de Pringles y Lavalle.

En 1907 se comenzó con la construcción del edificio en un terreno expropiado sobre calle Pedernera, entre Pringles y Miguel B. Pastor, y en 1909 la finalizaron.

La reconstrucción de la historia del colegio comenzó en la década del ‘80. La comunidad educativa reunió recortes de diarios, fotografías y buscó información en libros que transcribieron a puño y letra. Hasta el día de hoy guardan dos tomos llenos de archivos y están por comenzar a escribir el tercero.

En los años ‘60, cuando la educación primaria nacional fue transferida a la Provincia, el establecimiento modificó su nombre al actual: “N° 30 ‘General Pedernera”.

Rojo, azul y blanco son los colores que representan a la institución y desde las primeras décadas se distingue con el mismo logo: dos manos que sostienen una antorcha encendida rodeada de un lazo con los colores de Argentina.

En 1996, el edificio centenario fue refaccionado y declarado Patrimonio Cultural de la Provincia.

La directora de la institución, Adriana Espósito.

Aún permanece en el medio del patio un ceibo que fue plantado hace más de 100 años. Según los registros, la planta fue donada por un alumno. Además, el mástil de la bandera que todos los días izan los alumnos es el original, aunque fue trasladado de lugar y recortado por su altura durante la refacción.

También conservan un riel de vía de ferrocarril, que era golpeado con un tornillo para hacerlo sonar y dar por iniciado o terminado el recreo.

“Pasaron por esta institución personas que en este momento son funcionarios públicos, como el intendente de la ciudad, Maximiliano Frontera y el ex intendente Mario Raúl Merlo”, contó la directora.

Con orgullo, la docente manifestó que hay familias que se mantienen en el colegio a través de generaciones.

“Tenemos aquellos papás que son ex alumnos y siguen trayendo a los chicos por el afecto, por el sentido de la pertenencia”, añadió.

La antigua fachada de la escuela.

Desde el año 1991 en la institución trabajan con alumnos con discapacidad. En ese año se creó un aula destinada a la “modalidad especial”, pero desde 1999 en adelante, se trabaja de manera integral en las salas.

“Nosotros tenemos un porcentaje más o menos de 40% de alumnos con discapacidad en las aulas, y tenemos niños que no avanzan en el aprendizaje porque no hay en su casa quién se pueda sentar a su lado, porque no tienen la preparación los papás o porque al estar trabajando no disponen del tiempo. Entonces estamos siempre buscando cómo trabajar”, sostuvo la directora.

En este momento la escuela recibe a 390 estudiantes desde sala de 4 años, nivel inicial, hasta 6º grado de primaria.

Según comentó Espósito, el colegio fue “perdiendo matrícula” con la construcción de establecimientos educativos en los barrios: “Ahora es una matrícula de tránsito. Cuando la gente llega a Villa Mercedes viene a la primera escuela de la ciudad e inscribe a los hijos, pero después se instalan en un barrio y se los llevan”.

Adelantó que tienen el proyecto de abrir una sala de tres años. Consideró que “es fundamental porque está dándose importancia a la educación temprana y el jardín es la puerta abierta para fortalecer el nivel primario”.

Llena de historias en sus paredes y pasillos, está por cumplir 165 años.

La actual fachada de la escuela.

Foto histórica de los archivos.

Foto histórica de los archivos.

La escuela se fundó el 1° de junio de 1859.

La escuela se fundó el 1° de junio de 1859.

Fotos Nahuel Sanchez

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