Lian Flores y Guadalupe Lucero, ausencias que duelen igual
En una charla exclusiva con El Chorrillero, Florencia Guizio, abogada de la familia del niño cordobés, contó detalles de su desaparición y las similitudes con el de la pequeña puntana.
Por Astrid García Moreno.
Una cama intacta con la esperanza de que vuelva a ser usada, las prendas que cada día que pasa se hacen más pequeñas para un niño en constante crecimiento y el temor del olvido, por la justicia nunca por su familia. Tres años o una semana, la ausencia de Lian Gael Flores y la de Guadalupe Lucero duelen igual.
Estaba jugando afuera de su casa y desde entonces no se supo nada más. No se trata de la pequeña puntana, sino de Lian. Esta no es la única similitud entre la desaparición de Guadalupe en 2021 y la del niño cordobés de 3 años este 22 de febrero. “Los padres están desgarrados. Es una familia que ha perdido a su hijo. Desde el primer momento piensan que se lo llevaron”, aseguró la abogada de la familia del menor, Florencia Guizio.
El sábado por la tarde Lian estaba en su casa en Ballesteros Sud junto a un grupo de sus cinco hermanos; la otra mitad de los pequeños descansaba en una sombra en el patio, que no está delimitado del terreno rural, junto a su madre. En un momento, el menor salió a jugar y nunca más lo vieron.
“Todos pensaron que se iba con la mamá, que también estaba durmiendo afuera. Ahí es cuando pierden contacto. Posteriormente el papá se levanta y los llama a merendar. Es la hija más grande la que va a despertar a los hermanitos y se da cuenta que falta uno, Lian”, relató la abogada. En el caso de Guadalupe también jugaba afuera la última vez que la vieron y fue su prima, niña de 3 años con la que estaba en la vereda de su casa, quien alertó la desaparición.
Qué alguien se los llevó es la principal premisa de ambos casos, para Guadalupe “fue una mujer vestida negro”, según contó la prima pequeña; para un vecino de Lian fue una camioneta blanca, con los vidrios polarizados y sin patente que pasó por el camino de tierra vecinal que une a las cuatro familias, incluida la del niño, que viven a una distancia de 20 metros entre si.
“Hemos visto, mientras hablábamos con los papás, que los niños juegan afuera como quien lo hace en el patio de su casa. No van solos al río, no es que andan deambulando por el campo. Tampoco los dejaban solos en la casa. Incluso, la madre nos ha contado una situación en la que fue a trabajar con dos bebitos a cuesta, uno en su espalda y otro en el pecho. Lian sabía bien hasta dónde podía ir y hasta dónde no, por eso desde un principio les pareció rara la hipótesis de que se hubiera ido por sus propios medios”, explicó Guizio.
Descartado está por los padres de Lian que el pequeño estuviera perdido en una zona de maizales cercanos a su casa, donde se rastrilló al menos tres veces los mismos lugares por el Departamento de Unidades de Alto Riesgo de la Policía de Córdoba (Duar), la Patrulla Rural, Bomberos Voluntarios y el Ejército
“Evidentemente si el niño estuviera en los sembradíos entendemos, y entienden los padres también, que conocen mucho la zona, que ya lo deberían haber encontrado. No sé si se descarta a nivel investigativo por parte de la Fiscalía, pero se torna más secundaria en este momento”, aclaró.
Para Guadalupe la Alerta Sofía, un sistema de emergencia nacional ante la desaparición de un niño o adolescente, se activó 48 horas después de su desaparición y no fue hasta seis meses más tarde que la Justicia provincial decidió que la niña no estaba en San Luis y enviaron la causa al fuero Federal.
En el caso de Lian la activación fue mucho más rápida. Su desaparición sucedió el sábado entre las 13:30 y las 17, horario en que la familia llama a la policía, al día siguiente la Fiscalía de la 2da nominación de Belle Ville, a cargo de Isabel Reyna, solicitó la activación de la alerta.
“Somos de Belle Ville, entonces es moneda corriente manejarnos con la doctora Reyna. Además, los equipos que vinieron a la localidad a hacer los rastrillajes, entiendo que estuvieron a la altura de las circunstancias y las alertas se emitieron con velocidad”, analizó la letrada.
Con varias líneas investigativas abiertas, la fiscalía indaga en los conflictos personales y familiares entre los integrantes de la comunidad boliviana a la que pertenece Lian. En esta sintonía, ordenó allanamientos en viviendas del asentamiento rural y otro en las afueras de Villa María; también se secuestraron seis vehículos y 30 celulares, entre ellos los de los padres.
Sin embargo, hubo un mensaje de texto que llamó la atención y trascendió en los medios. "Pueden venir a buscarlo. La abuelita ya se había ido, estaba lista", habría escrito un hombre a una mujer del entorno familiar del niño.
“Cuando los conocimos a los padres de Lian les explicamos que es normal que se investigue a la familia, no por las circunstancias particulares del caso, sino que es una de las premisas el interrogarlos, llevarse celulares y ver sus vínculos”, aclaró la abogada. Y, sobre el mensaje, refirió: “Sí, lo cierto es que me enteré de eso por los medios, ellos (los padres) no lo recibieron. Habría que ver qué es lo que se envió, en qué contexto y cómo venía la conversación. Hay cosas que descontextualizadas, suenan horribles y cuando uno las pone en tema cambian”.
“La abuelita” sería el apodo de una curandera jujeña que visita la zona para atender pacientes y que hace 15 días atendió al padre de Lian, Elías Flores, por un esguince. Lo que llamó la atención es que la mujer viajó de regreso a su provincia la misma tarde de la desaparición del pequeño. La justicia allanó su vivienda y la demoró, aunque fue puesta en libertad a las pocas horas.
“Ellos la habían contactado, como muchas otras veces, para atender al padre y sacarle el susto a uno de los nenes. Estuvo haciendo algunos trabajos de esa índole y, en la semana anterior al hecho, fue a la casa de los vecinos pero no estaba en el momento de la desaparición”, explicó la abogada.
En otra línea, el papá de Lian dijo a la prensa que tenían envidia de su familia y sugirió que podría ser un ajuste de cuentas o una venganza. Uno de los hombres que está en la mira de la fiscalía, es un ex socio de Elías que tiene antecedentes por trata de personas.
La abogada sentenció: “La familia desde el primer momento piensa que a Lian se lo llevaron. El para qué, si tráfico de órganos, trata o venganza da escalofríos pensarlo. Pero es una de las hipótesis más fuertes”.
El caso de la pequeña puntana, al igual que la desaparición de Loan Danilo Peña el año pasado en Corrientes, los investiga el Juzgado Federal por posible trata; mientras que la causa de Lian aún se encuentra en el Fuero Ordinario de Córdoba por sustracción de persona o una privación ilegítima de la libertad.
"Todavía no se está hablando formalmente de trata. Si entendemos que el juzgado federal debe estar llevando una investigación paralela. No creemos que, en el caso de haber una incompetencia del juzgado de la provincia y pase a federales, se empiece una investigación de cero sino que ya deben tener un poco investigado el hecho", cerró Guizio.