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Prevención del suicidio: señales de alerta y a dónde llamar para salvar una vida

Aprender a reconocer cambios de conducta, aislamiento o desinterés por actividades puede marcar la diferencia. San Luis ofrece atención psicológica gratuita las 24 horas a través del 911.

Por Astrid Moreno García Dione

“¿Cómo te sentís?”, esa simple pregunta puede salvar una vida. Lejos del mito que sostiene que la persona que lo anuncia no se va a suicidar, sino que quiere llamar la atención, el instinto de supervivencia impulsa a los humanos a comunicarse para expresar sus dolencias.

Estas son algunas alertas que permiten identificar si alguien está viviendo una situación límite y cómo ayudarlo. Además, San Luis cuenta con atención psicológica las 24 horas, todos los días, a través de un llamado gratuito al 911.

“A veces, un amigo que te escuche puede ayudar muchísimo. Lo que tenemos que hacer es un llamado a la comunidad que nos permita ser solidarios, poder abrirnos y cooperar unos con otros. Siempre hay otra posibilidad o salida a nuestros problemas que, a veces no la vemos, pero un otro quizás nos la puede mostrar”, alentó la directora y médica del Hospital de Salud Mental, Magdalena Pfister Oliver.

En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, estas son las tres alertas avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que sirven como indicadores de cuadros depresivos o pensamientos suicidas:

1- Cambios drásticos en el estado de ánimo: pasar de la tristeza profunda a una aparente calma repentina, o mostrar irritabilidad constante, puede ser un signo de alerta.

2- Aislamiento social: alejarse de familiares, amigos o actividades que antes disfrutaba es una de las señales más comunes de que la persona atraviesa un malestar emocional serio.

3- Cambios en hábitos de sueño y alimentación: dormir demasiado o muy poco, perder el apetito o comer en exceso reflejan un desbalance emocional que no debe ignorarse.

“Muchas veces, el aislamiento es una señal de que algo puede estar pasando. La persona deja de conversar como antes, se ausenta de reuniones, se aleja de sus amigos, muestra bajo rendimiento escolar o deja de asistir a la escuela. Incluso puede empezar a desprenderse de objetos o actividades que antes eran importantes para ella. Hoy, además, es común que también expresen su malestar a través de sus redes sociales. Todas estas son señales que nos alertan de que alguien podría necesitar acompañamiento”, explicó Pfister Oliver.

En el caso de que alguien del entorno manifieste una o varias de estas señales, lo recomendable es dar aviso al servicio de asistencia y prevención del suicidio provincial. Con un llamado al 911 se puede pedir intervención y, además, la persona que está sufriendo o tiene pensamientos suicidas puede recibir apoyo inmediato.

La línea, que es la misma de emergencias, es gratuita y cuenta con un equipo de profesionales, entre ellos psicólogos, disponibles las 24 horas y especializados en la temática. Ellos pueden brindar soporte telefónico, recomendar derivaciones o guiar el inicio de un tratamiento psicológico. El equipo está preparado para intervenir en situaciones de riesgo inmediato.

“Puede llamar la persona que siente que tiene pensamientos suicidas o un amigo, familiar o conocido que sabe que esto está sucediendo. Una vez que es atendido, se le hace seguimiento y se analiza si debe continuar un tratamiento o no. Porque no todas las conductas de este tipo necesariamente responden a una enfermedad mental. Puede ser por otra causa: una crisis vital, una situación conflictiva de pareja, una desvinculación de la pareja, una separación conyugal o una pérdida de algún ser querido”, fundamentó.

En casos de emergencia, la persona es derivada a la guardia del hospital más cercano. Si no se trata de una situación urgente que requiera atención inmediata, el seguimiento puede realizarse mediante entrevistas individuales programadas, y posteriormente se pueden sumar sesiones grupales, ya que también existen grupos de contención y apoyo tanto para la persona que sufre como para los familiares.

“En lo que va del año ha habido muchas llamadas y lo que sabemos es que cuando la llamada se logra, podemos evitar un intento de suicidio”, afirmó contundente la directora del centro médico.

La prevención del suicidio es responsabilidad de toda la comunidad. Estar atentos a las señales, ofrecer escucha y acompañamiento, y saber que existen canales de apoyo como el 911 puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Escuchar, acompañar y actuar siempre puede salvar una vida.

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