A 3 años de la muerte de Diego Gatica: “Después de lo que vivimos, nunca más volveremos a ser los mismos”
El joven policía fue abordado por un grupo de delincuentes, la mayoría menores, que lo golpearon brutalmente para robarle la bicicleta y las zapatillas. Eran 7 y sólo tres fueron condenados en un juicio abreviado.
Por Nestor Miranda Falcó
Este 11 de septiembre se cumplieron tres años de la muerte de Diego Gatica, el joven policía brutalmente golpeado en un asalto en el Corredor Vial Eva Perón de la ciudad de San Luis. Estuvo seis días internado en terapia intensiva en el Hospital Central Ramón Carrillo hasta que su vida se apagó.
A pesar del tiempo que pasó, la familia convive con el dolor y el recuerdo de Diego que sigue latente.
“Después de lo que como familia tuvimos que vivir, nunca más volveremos a ser los mismos. Nunca nos vamos a recuperar, esto va a estar ahí siempre, una herida que jamás sanará. Son tres años, pero es como si hubiesen pasado días de esto. Para mí es muy difícil salir hoy de mi casa por todos los recuerdos que me vienen”, expresó con dolor la hermana, Ana Gatica.
En declaraciones a El Chorrillero, criticó el accionar de la Justicia. “Siempre digo que mi hermano no murió una vez, sino que lo mataron dos veces. La segunda fue la Justicia cuando con mi mamá no nos quedó otra que ponernos de rodillas ante los asesinos y aceptar un juicio abreviado y que reciban la condena que nos ofrecían por el mal accionar y en este caso voy a señalar a la fiscal María del Valle Durán, quien desde un principio hizo súper mal las cosas. Ella tomó declaraciones a un menor de edad sin presencia de los padres ni de un abogado, de ahí se desprendió toda la investigación y en base a eso se llevó adelante el debate”, manifestó.
En total, fueron siete los agresores que interceptaron al policía cuando circulaba en bicicleta por el Corredor Vial. La mayoría eran menores al momento del hecho y por eso solamente tres llegaron a la instancia del debate oral.
Lautaro Cruz fue condenado a 13 años de cárcel, mientras que Alexis Cuello Morán y Maycol Bustos a tres en suspenso.
“Esta mujer (por del Valle Durán) cometió un error gravísimo. Llegó un momento en que le decía a mi mamá (Carina Ledesma) ‘por favor, aceptemos un juicio abreviado porque no me quiero sentar mañana en un café y tener a uno de ellos (por los acusados) al lado mío. Sin embargo, nada de eso pasó. Sólo uno fue preso, pero porque ya había cometido delitos anteriormente, entonces ya no le quedó otra a la Justicia, pero fue el único, el resto anda en la calle como si nada, siguieron con su vida normal mientras que la nuestra quedó en pausa”, planteó.
Y agregó: “En realidad en un principio con mi mamá pensábamos que la Justicia nos apoyaba y que estaban haciendo todo para llegar a la verdad, pero resulta que lo que estaban haciendo sus compañeros (de la fiscal) era tratar de tapar el agujero enorme que había dejado con el pésimo trabajo que hizo. Ellos estaban tratando de ocultar todo esto para que no saliera a la luz, que era mal su trabajo desde un primer momento. Mi mamá siempre lo dijo, no sé cuántos días después, ella mandó a buscar la piedra con la que le pegaron a mi hermano”.
“Como sociedad muchas veces nos enojamos con la Policía e incluso por ahí leo mensajes en donde critican a la ministra (de Seguridad, Nancy Sosa) y no se trata de eso, sino de la Justicia. Tenemos todo para hacer que esto funcione, pero si no nos acompaña ese poder al igual que las leyes, esto no va a cambiar nunca”, manifestó.
Tiempo atrás, la familia de Diego juntó firmas en la Plaza Pringles en pedido de una baja de la edad de imputabilidad. Al respecto, dijo: “La mayoría sí nos apoyó, obviamente que hay gente que se cuelga una bandera política y que está en contra, pero creo que quienes piensan así es porque nunca les pasó o nunca les tocó de cerca. Si son niños para votar a los 16 años también son adultos para pensar que lo que hacen está mal. Mi sobrino tiene cuatro años y si le digo que algo está, lo entiende”.
Gatica también recordó a su hermano: “Era alguien muy importante y éramos muy unidos. Lo que nos quedó es nuestro bebé (por el hijo de Diego de cuatro años) y es por lo que vivimos y respiramos básicamente”.
“Fue muy injusto lo que le pasó porque no era una persona que llevara una mala vida. Le arrebataron la vida, sus proyectos y sueños quedaron truncos. Uno nunca vuelve a ser el mismo después de que te ocurra algo así, no volvés a salir a la calle con la misma confianza, ya no vivís tranquilo. Es muy difícil”, expuso.
Y finalizó: “Espero que las cosas en la Justicia cambien. En nuestra provincia pasan cosas y son exclusivamente errores de gente que trabaja ahí. El amiguismo y la cara del cliente siempre son las bases por las cuales se mueven acá. Hay un montón de familias que están esperando una respuesta, que me escriben para contarme sus casos que ocurren en San Luis, no lo estamos viendo en la tele o que ocurre en Buenos Aires”.