DOS MESES PRESO
Le enviaron una encomienda de Misiones con 23 kilos de marihuana de alta pureza, cuando fue a retirarla lo detuvieron
El paquete contenía dos bultos, uno con nueve paquetes y otro con ocho. La droga fue detectada en un control en la Ruta Nacional 14, en la localidad entrerriana de Concordia. Cuando descubrieron la droga la sustituyeron por otra sustancia inocua similar y dejaron que siguiera viaje hasta su destinatario.
Descubrieron los dos paquetes de "dudosa procedencia" en un control de la localidad entrerriana de Concordia. El primero en darse cuenta del contenido de la encomienda, que tenía como destino la ciudad de San Luis, fue el infalible olfato de un can entrenado para el rastreo y detección de estupefacientes de Gendarmería Nacional. El personal de la fuerza no realizaba un seguimiento ordenado por una causa abierta en alguna fiscalía o juzgado federal de esa zona del Litoral. Solo realizaban un control de rutina, el 31 de diciembre, un día que nadie desearía trabajar, en una ruta que une Entre Ríos con Misiones. Abrieron los paquetes y lo, primero que escapó como genio atrapado en una lámpara, fue el tufo inconfundible de la marihuana. La pesaron. Eran 23,125 gramos de la planta de cannabis sativa. No era cualquiera, era una de alta pureza; es decir una variedad de la cepa con mayor concentración de THC (el compuesto encargado de los efectos psicoactivos).
Luego de un intercambio de comunicaciones con las autoridades de la Justicia Federal de Misiones, pues la droga había partido de allí, dispusieron que fingirían como que allí no había pasado nada. Reemplazaron la droga vegetal por otras plantas similares, sellaron los paquetes de nuevo y dejaron que siga su rumbo, para dar con su destinatario. Su nombre, apellido, dirección y demás datos figuraban en la caja. Juan Mateo Obereti Serrano. Cuando la encomienda llegó a su punto de retiro, en la empresa Vía Cargo, y su destinatario se presentó a recoger el envío lo detuvieron. En las instalaciones lo esperaban un paquete con un contenido inútil para él y las esposas de los efectivos.
Ayer (jueves) el hombre con domicilio en la capital puntana fue imputado, en una audiencia presidida por el juez federal Juan Carlos Nacul, quien por estos días está a cargo no solo del juzgado de Villa Mercedes, sino también de San Luis. Le formularon cargos por violar la Ley N° 23.737 respecto al transporte de estupefacientes y dispusieron su encarcelamiento preventivo por los siguientes 60 días, hasta el 6 de marzo. En tanto la investigación, llevada adelante por la fiscalía tiene un plazo inicial de 100 días corridos, vencerá el 18 de abril. Deben establecer, entre otros puntos, el remitente, si realizaron otros envíos similares antes, si forman parte de una banda que opera de esa manera o también de otro modo. El Ministerio Público Fiscal (MPF) ya solicitó "autorizar el levantamiento del secreto fiscal, bancario y bursátil y autorizar la extracción de datos de un dispositivo móvil".
La droga verde fue descubierta el último día del 2025, alrededor de las 12:40, en el kilómetro 240 de la Ruta Nacional 14. Allí estaban de pie y alertas el personal de la Agrupación V Entre Ríos, Escuadrón IV Concordia, Puesto de Control Fijo 14 Y 18 “Pucoruca”, informó una fuente entrerriana. Realizaban un operativo preventivo y de control, que consistía en verificar de manera aleatoria los vehículos que transitaban por ese camino.
En eso, pasó un camión, marca Iveco, de la conocida empresa de encomiendas "Vía Cargo". El vehículo marchaba de norte a sur. Identificaron a su chofer. Había partido de la ciudad misionera de Posadas y tenía como destino final Pablo Nogués, en la provincia de Buenos Aires. Los agentes le avisaron al conductor que le echarían un vistazo al transporte del semiremolque, con uno de sus canes antinarcóticos. Todo marchaba con normalidad hasta que el perro se detuvo en uno de los despachos, compuesto por dos bultos.
Audiencia de imputación. El juez Juan Carlos Nacul (arriba izq.), el imputado junto a su defensa (arriba der.).
"En virtud de la reacción positiva del animal, que advertía la presencia de posible material estupefaciente, se dio intervención a Gendarmería Nacional", señaló el informante. Una vez que los efectivos de GNA arribaron, ante la presencia de testigos hábiles y civiles, abrieron cuidadosamente el paquete para no dañar las etiquetas con los datos del destinatario y el número de seguimiento del envío. Hallaron un bulto con nueve envoltorios y otro, con ocho paquetes con marihuana de alta pureza. Pesaban, en total, 23.125 gramos.
Lejos de que todo culminara allí, solo en el secuestro de la droga, la Justicia Federal de Concordia ordenó incautar la marihuana y sustituirla por otra sustancia inocua, a la vista similar en tanto forma y peso a la planta cannabis sativa. El verdadero estupefaciente quedó en suelo entrerriano. El jefe del Escuadrón IV "Concordia" de la GNA se encargaría de mantener "la debida guarda en depósito de lo incautado".
Procedieron así a una técnica de investigación conocida como "entrega vigilada". Las autoridades del Juzgado de Concordia se contactaron con su par de San Luis, para advertirle sobre la llegada de una encomienda a nombre de Obereti Serrano al depósito de Vía Cargo. Le explicaron que el hombre, con domicilio en San Luis Capital, se presentaría ahí creyendo que recogería un paquete cargado con marihuana, pero en realidad su contenido ya había sido reemplazado por uno casi idéntico.