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Las historias de coraje y superación que emocionaron en la 23° Maratón Calle Angosta 

Las postales se disfrutaron este domingo durante la carrera más importante que tiene Villa Mercedes. Al cruzar la meta hubo aplausos y ovación.

Actualizada: 19/01/2026 21:24
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Algunas postales emocionantes que dejó la carrera de Villa Mercedes.

Este domingo más de 1400 personas participaron de la 23° Maratón Calle Angosta, la carrera más importante que tiene Villa Mercedes, y que tradicionalmente es antesala de la Fiesta Nacional. La competencia, que tuvo recorridos de 3K, 5K, 10K y 21K, dejó en la meta historias para emocionarse. También tuvo las categorías adaptados y kids.

Una de las participantes que más miradas se llevó fue Angelina Castro, quien el 4 de febrero cumplirá 84 años. La mujer completó la caminata de 3 kilómetros acompañada por su hija, Stella Olivares, y también se dio el lujo de trotar algunos metros. Después de la meta exhibió un cartel que decía “83 años no son nada, aprendan pendejos”.

Olivares, que integra la agrupación de runners Ñandú, a cargo de Carla Dutrey, le contó a El Chorrillero que a su madre siempre le gustó caminar y que realiza ejercicios mientras está acostada o sentada: “Se mantiene en movimiento”.

Angelina Castro, un ejemplo de superación.

También reveló que suele rastrillar el patio y aún lava la ropa a mano porque así lo prefiere. Aunque es oriunda de San Juan, vive en Villa Mercedes desde 1982, y según su hija, “de acá no la mueve nadie”. Es abuela de 17 nietos y 8 bisnietos.

La participación en la maratón tuvo un significado emocional para Angelina. Hace poco tiempo atravesó la pérdida de un familiar y se encontraba muy triste. Stella la incentivó a sumarse a la caminata hasta que la convenció, y según contó, el entrenamiento le devolvió las ganas de salir adelante.

“Ella estaba un poco ‘depre’ y gracias a esta carrera ahora está con ganas de seguir, de ir a algún lugar para caminar y estar con gente”, sostuvo.

Marcelo Scrimaglia padece de esclerosis múltiple y aunque la salud a veces lo limita, sabía que no podía estar ausente en la competencia que es un homenaje a la Calle Angosta. Por eso puso todo su esfuerzo, y eso sencillamente fue emocionante: es un aliento a la vida. Tras completar el recorrido logró atravesar la meta solo, aunque en un tramo personal de Defensa Civil lo acompañó a dar los pasos.

Marcelo Scrimaglia.

En la categoría adaptada, el atleta de olimpiadas especiales, Maxi Urquiza no sorprendió y se volvió a quedar con el primer puesto en los 21 kilómetros con un tiempo de 01:35:34. El joven, que tiene discapacidad intelectual y es alumno de APAD, encontró en el running una de sus grandes pasiones y participa asiduamente de este tipo de competencias. Siempre es motivante y emocionante verlo trotar por las calles de la ciudad. También en adaptados la atleta parapléjica Arneli Winter se quedó con el primer puesto tras completar los 21 kilómetros.

La competencia tuvo momentos de ternura. Marcelo Simiand corrió junto a su perro Ulises, un caniche de 12 años al que considera su hijo. El animal lo acompañó durante los 5 kilómetros desde un carrito. El vecino del barrio Estación contó que suele salir a caminar con su mascota, ya que por su edad le cuesta moverse, y decidió anotarse para vivir una experiencia distinta. “Lo tomé muy tranquilo, muy light, como para que disfrutemos los dos. La verdad que fue una fiesta”, expresó.

Entre las historias cargadas de sentimiento también estuvo la de Mauro Frontera, papá de Oriana Nicolle, una niña que atravesó un tratamiento por leucemia y recientemente recibió el alta médica. Para celebrar este nuevo comienzo, la familia decidió inscribirse y participar de la maratón. Hubo una foto que retrató ese momento inolvidable y significativo.

Oriana Nicolle superó el cáncer y corrió junto a sus papás.

Otra presencia destacada fue la del atleta rosarino Wilfredo Estepa, que con 94 años sigue corriendo fuera de su provincia. Llegó a Villa Mercedes acompañado por su familia desde San Lorenzo, provincia de Santa Fe.

Arneli Winter.

Marcelo Simiand junto a su perro.

Maxi Urquiza.

Wilfredo Estepa tiene 94 años y llegó de Santa Fe para correr.

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