Una causa por estafa que se habría iniciado en San Luis derivó en la recuperación de 1060 vacunos
Se trata de ganado valuado en $2.000 millones vinculado a una causa por una presunta estafa en la comercialización de hacienda. El operativo se realizó en Córdoba por orden de la Justicia en La Pampa. Los animales fueron ingresados a un campo en Fortuna, donde quedaron a disposición de la Justicia.
La Policía de Córdoba recuperó 1060 cabezas de ganado valuadas en más de $2.000 millones en el marco de una investigación judicial por una presunta estafa en la comercialización de hacienda que involucra a varias provincias y que se habría originado en San Luis.
El operativo se llevó adelante el viernes y sábado en un establecimiento rural de la zona de Chaján, en jurisdicción de Sampacho, departamento Río Cuarto, y los animales fueron trasladados posteriormente a un campo ubicado en Fortuna, en el sur de San Luis, donde quedaron bajo custodia judicial.
Esto último debido a que las víctimas tienen campos en territorio sanluiseño y, según consignaron medios de La Pampa, es donde se habría originado la estafa millonaria. Sin embargo, la causa avanzan con hermetismo.
Los animales estaban en un establecimiento rural de la zona de Chaján, en Sampacho.
La medida fue dispuesta a partir de un exhorto de la Justicia de La Pampa y ejecutada por personal de la Departamental Río Cuarto, la Dirección General de Investigaciones Criminales y la Patrulla Rural de Córdoba, que procedieron a la identificación, resguardo y traslado del ganado en siete camiones acondicionados.
Según se informó oficialmente, los vacunos —de raza mestiza Aberdeen Angus— están vinculados a una causa que investiga maniobras fraudulentas en la compraventa de hacienda, y su valor estimado supera los $2.000 millones.
La causa se originó en mayo de 2025 tras la denuncia de la firma pampeana San Jorge Cereales y Hacienda SA, de la localidad de Rancul, que fue víctima de una maniobra de compraventa pagada con cheques sin fondos por parte de Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, representantes de la firma San Pablo Oeste SA. Ambos ya fueron formalizados por el delito de estafa.
Los animales estaban en un establecimiento rural de la zona de Chaján, en Sampacho.
En ese contexto, se había perdido el rastro de 1133 animales, entre vacas, vaquillonas y toros, hasta que en diciembre se detectó que la hacienda había sido trasladada desde Buenos Aires al predio del feriero ganadero Carlos J. Lanser, en Córdoba.
De acuerdo a la investigación, se sospecha que Lanser habría encubierto a los estafadores al resguardar los animales para engordarlos y venderlos en feria. Durante el allanamiento, el propietario del campo y sus puesteros intentaron impedir el procedimiento mediante agresiones físicas y verbales contra los efectivos.
Por orden judicial, los vacunos secuestrados fueron entregados a la empresa damnificada como depositario judicial e ingresados a un campo de su propiedad en Fortuna.
Los procedimientos se realizaron en virtud de un exhorto firmado por el juez de Control de General Pico, Diego Ambrogetti, a pedido del fiscal adjunto Matías Juan, y de la orden de allanamiento dictada por el juez de Control y Faltas de Río Cuarto, Diego Ortiz.
La causa continúa en trámite bajo conducción judicial, con el objetivo de determinar las responsabilidades penales, reconstruir el circuito de comercialización utilizado y establecer el origen y destino final de las maniobras investigadas. No se descartan nuevas medidas en el marco del proceso.