El dueño del feedlot allanado negó la estafa y cuestionó el secuestro del ganado que hoy está en San Luis
Carlos Lanser rechazó haber encubierto a los imputados y aseguró que la hacienda retirada de su campo en Córdoba fue adquirida legalmente. Los 1060 animales permanecen en un campo de Fortuna como depositario judicial, mientras la causa sigue bajo investigación.
El consignatario ganadero Carlos Lanser, titular del feedlot allanado en la localidad cordobesa de Chaján, negó cualquier vinculación con la presunta estafa en la comercialización de ganado que investiga la Justicia de La Pampa y cuestionó el procedimiento que derivó en el secuestro de 1060 animales, que fueron trasladados a un campo de Fortuna, en San Luis.
El empresario sostuvo que la hacienda retirada de su establecimiento no pertenece a la firma denunciante y que fue adquirida en operaciones legales, con documentación comercial y sanitaria completa.
En diálogo con el diario La Nación, Lanser rechazó la hipótesis fiscal que sostiene que los animales secuestrados corresponderían a la empresa pampeana San Jorge Cereales y Hacienda SA. Aseguró que su origen puede acreditarse con trazabilidad “factura por factura, caravana por caravana” y afirmó que se trata de hacienda comprada principalmente en ferias, con marcas y caravanas debidamente identificadas.
“La hacienda que se llevaron no es de San Jorge Cereales. Tenemos toda la trazabilidad. Esto es una aberración”, sostuvo, molesto por el operativo realizado en el marco de una causa que investiga una estafa millonaria vinculada a la compraventa de ganado.
Los animales estaban en un establecimiento rural de la zona de Chaján, en Sampacho.
Según informó la Fiscalía pampeana, la causa tiene como imputados por estafa a Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, representantes de la firma San Pablo Oeste SA, quienes fueron acusados por el delito y permanecieron tres meses con prisión domiciliaria en General Pico. Actualmente se encuentran en libertad, aunque con medidas restrictivas.
La firma damnificada es San Jorge Cereales y Hacienda SA, de Rancul, que denunció el desapoderamiento de 1133 animales. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, tras ese hecho la hacienda habría sido trasladada primero a un campo de la provincia de Buenos Aires y luego, de manera considerada “sospechosa”, al predio Carlos Tercero, en Chaján, administrado por Lanser.
Por orden judicial, los 1.60 vacunos secuestrados —compuestos por vacas, vaquillonas preñadas y toros y valudos en $2.000 millones— fueron entregados a la empresa denunciante en carácter de depositario judicial y trasladados a un campo de su propiedad ubicado en Fortuna, donde permanecen a disposición de la Justicia mientras se dirime la controversia sobre su origen y propiedad.
Lanser también cuestionó la forma en que se realizó el allanamiento y calificó el procedimiento como “improcedente” desde el punto de vista legal. Según su descargo, no se verificaron correctamente las marcas ni las caravanas, se cargó hacienda de noche sin discriminar categorías y no se contempló la documentación que estaba disponible en el establecimiento para demostrar el origen de los animales. En ese sentido, sostuvo que calificar el operativo como un “recupero” resulta incorrecto, ya que, según su versión, se avanzó sobre hacienda que no pertenecía a la empresa denunciante.
El empresario confirmó que inició presentaciones judiciales en distintas jurisdicciones para revertir la situación y que realizó actuaciones tanto en La Pampa como en Córdoba y en el fuero federal. A su entender, la causa carece de sustento probatorio y no existen elementos que permitan sostener ni la estafa ni el encubrimiento que se le atribuyen. “Nos sustrajeron 1000 animales que eran de nuestra propiedad”, afirmó.
Desde la Fiscalía pampeana, en tanto, ratificaron que la causa continúa en trámite bajo conducción judicial, con el objetivo de determinar las responsabilidades penales, reconstruir el circuito de comercialización utilizado y establecer el origen y destino final de las maniobras investigadas. No se descartan nuevas medidas en el marco del proceso.