POR MARINA RUBIO
Muerte dudosa: analizarán también el teléfono de la pareja de Yohana Escudero
El celular fue aportado por el esposo de la mujer que fue hallada muerta el lunes. Aunque la familia de quien falleció no tiene dudas de que no se trató de un suicidio, sino de que el hombre la asesinó, él no está imputado y nunca fue ni demorado. Después de cuatro días, se presentó en la fiscalía junto a su par de abogados y puso a disposición el aparato móvil para que sea peritado.
Por Marina Rubio
Lo único que no se puede recuperar es el tiempo y es una de esas joyitas que todos buscan ganar. Lo otro que no se puede recuperar es una vida, si ésta ya cumplió su ciclo en un ser o si se le fue quitada de alguna forma. A entender de la familia de Yohana Pamela Escudero la pareja de la mujer ganó mucho tiempo. Cuatro días, al menos. Aunque los Escudero y casi toda Villa Mercedes ya lo condenó socialmente y, a la vista de ellos, fue quien la asesinó y dibujó la escena de un suicidio, nunca estuvo bajo sospecha de los investigadores. Pero igualmente, con tanta presión sobre su espalda, ayer (jueves) decidió presentarse con sus abogados en la fiscalía que investiga la muerte de la madre de sus dos hijos. En su paso por tribunales dejó a disposición de la fiscal instructora 5, Gisela Milstein, su celular.
Este viernes, en una audiencia la funcionaria pública solicitó la apertura y análisis de los teléfonos de Yohana y del hombre, para analizar su contenido y ver si poseen información que los ayude a confirmar si ella se quitó la vida deliberadamente, mientras sus hijos estaban en su casa, o si, como asevera su familia, fue víctima de un femicidio, uno anunciado infinidad de veces por su pareja.
El juez de Garantías 1, Alfredo Cuello, autorizó el peritaje de los aparatos. El estudio lo llevará adelante el Departamento de Delitos Complejos y estará a cargo de los especialistas informáticos de San Luis, porque son justamente los que están de guardia en este período. Su tarea será examinar el contenido de los dispositivos móviles, tales como comunicaciones, conversaciones, fotos, videos y todo tipo de datos que sean relevantes para el esclarecimiento del caso.
En la audiencia estuvieron los abogados de la pareja de Yohana, Damián Bueno y Marcelo Gatica. Según aclaró el Ministerio Público Fiscal, a través de un comunicado de prensa, si bien el hombre “no se encuentra imputado se hizo presente con asesoría legal, a los fines de garantizar el control de derechos y garantías de todos los actos investigativos que se vienen desarrollando en el ámbito de las Fiscalías, para esclarecer el hecho”. También fue presenciada por el representante de los Escudero, Vicente Cuesta.
El letrado querellante ya habló con la fiscal por su intención de solicitar que los hijos de Yohana, una nena de cinco años y un adolescente de 14, sean entrevistados por psicólogos y psiquiatras en una Cámara Gesell. Según explicó, el motivo por el que aún no requirió tal medida es porque ese tipo de audiencias, debido a la feria judicial, empezarán a ser realizadas en febrero. Además del hecho de que no son efectuadas de un momento a otro, sino que funcionan con turnos.
Asimismo, una fuente le confirmó a esta periodista que Milstein ya tenía en vista escuchar al hijo varón de Yohana en una Cámara Gesell. Por eso ya le dieron intervención a la Defensora de Niñez y Adolescencia 2, Yesica Agüero.
Suicidio, suicidio inducido o femicidio
Para los investigadores, en un principio, la muerte de Yohana fue consecuencia de un suicidio. La mujer se quitó la vida ahorcándose con un cable en el baño de su casa del barrio 100 Viviendas. Pero, para su familia, también desde el inicio, todo se trató de un crimen y al femicida no hay que buscarlo, fue su pareja.
Cuesta fue un poco más cauto y mencionó que sobrevuelan tres hipótesis: suicidio, suicidio inducido o femicidio. Pero, al igual que sus clientes, descarta que la mujer de 36 años se haya matado. Con solo ver el baño cualquiera puede deducir que la posibilidad del suicidio es imposible, ya que la claraboya donde estaba atado el cable, con el que se habría ahorcado, está ubicado en el techo, a más de tres metros del piso, refirió. Ni subida a la silla, que encontraron bajo su cuerpo suspendido, hubiera alcanzado el ventiluz. A todo eso hay que sumarle el hecho de que ella tenía una estatura promedio y medía alrededor de un metro sesenta.
De todos modos, el abogado querellante aclaró que el resultado de las pericias de Criminalística confirmará, de acuerdo a las medidas que tomaron del baño, la altura de la silla y de la mujer, si era capaz por sí sola de amarrar el cable a la claraboya subida sobre el asiento de la silla.