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VILLA MERCEDES

“La estoy pasando mal, no puedo hacer el duelo, me quitaron a mis hijos y me amenazan”, dijo la pareja de Yohana

Lucas Gatica, la pareja de Yohana Escudero, la mujer cuyo fallecimiento es investigado, manifestó que necesita algo de paz. Uno de sus abogados sostuvo que fue “linchado” de su casa y es “una víctima” en todo esto. Gatica también afirmó que su esposa era una excelente persona y que sus últimas discusiones fueron porque ella le debía dinero a “gente pesada” que la seguía y le decía “te voy a ca… a tiros”.

Gatica cuando regresó a su casa, la tarde del lunes, después de que le avisaran que su pareja había muerto.
Actualizada: 25/01/2026 01:37
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Desde la tarde del lunes ya no es vida la que lleva Lucas Federico Gatica. Ese día, alrededor de las 18, su suegra lo llamó y le dijo que su pareja, Yohana Pamela Escudero, había muerto. “Yo estaba trabajando en ese momento cuando recibí la noticia”, relató sin gesticulaciones en su rostro o una voz quebrada. El hombre se desempeña como operario hace unos 20 años en una conocida fábrica. Entonces, salió de su trabajo para ir hasta su casa del barrio 100 Viviendas de Villa Mercedes. Al llegar, ya estaba la Policía en el lugar, también los hermanos y la madre de la mujer muerta. Querían ingresar al domicilio, pero, según ellos, los efectivos no se lo permitieron. Sabían por unos tíos de Yohana, que a la vez eran sus vecinos, que apareció colgada de un cable en el baño de su casa. Su nena de cinco años descubrió el cuerpo. El siguiente en verlo fue su otro hijo, un adolescente de 14.

Mientras en los tribunales dos fiscalías tratan de dirimir cuál fue la causa del deceso, si realmente fue un suicidio o si se trató de una escena montada por alguien que la mató, Gatica ya se siente una víctima, dado que desde ese día los Escudero y casi toda la ciudad lo tachó de femicida, de ser el asesino de su esposa. “La estoy pasando mal por toda esta situación. Necesito un poco de paz para hacer el duelo. Necesito ver a mis hijos, que me los han sacado injustamente”, manifestó el hombre, quien también señaló que no deja de recibir amenazas de muerte en las redes sociales desde que la familia de la madre de sus hijos apuntó contra él en todos los medios de comunicación.

También mencionó que ni siquiera puede volver a su casa, por calle Esteban Agüero, entre Córdoba y Ardiles. “El señor no puede estar haciendo luto con sus hijos como corresponde, no pudo concurrir al entierro de su señora difunta por amenazas de muerte que están plasmadas en las redes sociales, ha sido linchado de su propiedad, insultado y calumniado”, agregó Damián Bueno Aguilera, quien junto a Gastón Gatica lo representan como abogados.

El letrado señaló que un Juzgado de Familia está a cargo de resolver la tenencia de los hijos de su cliente, pero que ya “ilegítimamente él fue despojado de ellos” por parte de los Escudero. “Tengo mi hija más chica que necesita de mí. Tiene un tratamiento. Necesita que alguien esté con ella y no puede ser cualquier persona. Yo la conozco, es mi hija, son mis hijos”, remarcó la pareja de Yohana.

Sobre su esposa, con quien mantuvo una relación durante 20 años, solo dijo que era “una mujer excelente, una chica libre”, a secas.  Negó de cuajo que él alguna vez le haya prohibido hacer algo. “Ella se levantaba, iba a trabajar. Ella andaba libremente, andaba, salía, iba. Yo no le prohibía nada”, aseguró.

Respecto a un audio, un mensaje de WhatsApp, que difundió la familia Escudero en el que se escucha supuestamente la voz de él, advirtiéndole a su pareja en una parte “sabes lo que te voy a hacer si te chapo”, él dijo que desconoce sobre un audio con amenazas porque el teléfono ya se lo entregó al Ministerio Público Fiscal. El celular lo puso a disposición de las fiscalías el jueves, pero tal grabación se hizo viral el mismo lunes.

Ahí interrumpió Bueno y agregó que en 20 años de convivencia, como cualquier otra pareja, seguro hubo discusiones. No conoce ninguna relación, incluso con historias mucho más cortas, en el que “no haya existido alguna discusión, gritos”. No obstante, destacó que “han llevado una convivencia bastante libre y pacífica”. “La señora tenía una vida social activa, salía con sus hermanas, frecuentaba lugares nocturnos y jamás tuvieron problemas como pareja, en eso eran muy libres. Los dos trabajaban y criaban a sus hijos”, describió el abogado.

Asimismo, no quiso dejar de explicar que si existió o no violencia, como sostiene la familia de quien ya no está, eso, de alguna manera, ya se lo llevó el viento. “Si hablamos de violencia, hablamos de delitos que quedaron en abstracto, porque la señora que, lamentablemente ya no vive, jamás denunció que haya habido un grito o un acto de violencia”, explicó y, en otro intento por defender a Gatica, agregó que así su cliente haya violentado, de alguna forma, a la madre de sus hijos hace cuatro meses todo eso “quedó en la nada”.

“Se metió en ese mundo de los préstamos con gente pesada”

En ese punto de la nota, el hombre al que toda la sociedad ya calificó como el femicida de su esposa, dijo que últimamente sí había mantenido algunas discusiones con la mujer de 36 años, pero porque ella otra vez cayó en una sumatoria de deudas que llevó al matrimonio a ser asediado por prestamistas. “Ella accedía a préstamos sin mi consentimiento. Entró en ese mundo, gente que le presentó la hermana, y se fue metiendo y metiendo y eso la fue llevando a…”, caer en una espiral de créditos a los que no podía responder, aseveró el hombre.

Esa era la razón que los llevó a discutir, incluso, el mismo “día que se suicidó”, añadió. “Ella llevaba la plata de la casa. Ella no contaba con el dinero para poder pagar y volvieron las acusaciones”, afirmó. “Volviste a lo mismo. Supuestamente, ya habías salido de eso”, le decía cuando otra vez estaba hundida “en el tema de los préstamos de gente pesada”.

Precisó que hasta llegaron a amenazarla con que la “iban a ca… a tiros”. “Hubo otra chica que también le había prestado, le dijo que ya se le había vencido el plazo y que tenía que pagar. Sé que también había tenido episodios en el trabajo, con personas que se le presentaban a cobrarle. Ese tipo de préstamos…”, expresó.

El abogado refirió que no eran cifras importantes, teniendo en cuenta el dinero con el que hay que moverse hoy para vivir en Argentina. “Eran montos relativamente chicos, 200 mil, 300 mil, 400 mil, pero que, al sumarlos” se traducían en cuentas que Yohana no lograba saldar.

Sin ir más lejos, su abogado afirmó que hasta el día que entregó el teléfono en fiscalía le llegaban mensajes con amenazas de esos acreedores. “Esa gente también está siendo investigada”, dijo Bueno.

“Nos hemos presentado como defensores para resguardar los derechos y las garantías del señor Gatica, no porque esté sospechado, imputado, ni acusado de nada. De hecho, no está detenido y nunca estuvo demorado. También porque queremos saber qué medidas se están tomando y aportar”, aclaró el abogado y remarcó que “si la hipótesis fuera la de un homicidio, el señor Gatica no fue y también quiere saber la verdad de lo que sucedió con su esposa”; en otras palabras, quién fue el asesino.

El letrado no mezquinó elogios para el trabajo de las fiscalías. Resaltó la labor de las fiscales Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz, dado que están “haciendo una investigación a fondo”, muy detallada para llegar a la verdad, algo que su cliente también quiere saber. Lo afirmó casi con la seguridad que solo puede tener alguien que sabe que cuando llegue el momento que la Justicia deba decidir si su representado tuvo que ver o no con la muerte de Yohana resolverá a su favor, es decir, todo lo contrario a lo que piensa gran parte de la sociedad hoy.

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