El puntano Pablo Mínguez tras el título: "Vivo el mejor momento de mi carrera, vuelvo con mucha confianza para comerme la cancha"
Luego de la agónica victoria de Argentina sobre Brasil por 26 a 25, el pivote analizó la conquista del título continental. Con la emoción a flor de piel y la seguridad de haber hecho historia, el jugador del Club Caserío destacó la fortaleza mental de un grupo que rompió con todos los pronósticos.
Para Pablo Mínguez, la histórica victoria no fue una casualidad, sino el resultado de una preparación psicológica superior frente a un rival que, en los papeles, llegaba como favorito.
"Brasil está varios escalones arriba nuestro analizando jugador por jugador. Ellos quedaron entre los mejores 10 del mundo en el último Mundial y nosotros en un puesto realista, más un 21 o 22″.
A pesar de la brecha estadística, el pivote explicó cómo se dio el quiebre en la final.
"Nosotros estábamos preparados mentalmente para un partido donde probablemente vayamos perdiendo. Ellos pensaban que lo iban a ganar fácil, entonces cuando las cosas se complicaron, se desesperaron. Ahí todo el equipo reaccionó para aprovechar esa ventaja", destacó en diálogo con El Chorrillero.
Mínguez no ocultó su emoción al recordar sus raíces y lo que significa para él vestir la camiseta nacional tras haber crecido admirando a los grandes referentes del handball argentino.
"Vengo viendo a la Selección desde chico, a referentes como los Simonet. Llegar, vestir la camiseta y cantar el himno lo viví súper emocionante", expresó.
A sus 27 años, el puntano que convirtió 10 goles en el torneo, encaró la competencia con una filosofía distinta: "Fui con la idea de disfrutarlo por completo; vivir cada segundo, cada partido y la convivencia con los chicos".
Pablo Mínguez en ofensiva con la Seleccióna argentina.
La consagración tuvo un tinte especial gracias al apoyo en las tribunas: "Mi familia viajó a Paraguay para alentarme y eso multiplicó todas las sensaciones".
Consolidado en la Liga ASOBAL de España tras su paso por la Serie A italiana, Mínguez afirma que este es el mejor momento de su carrera y confía plenamente en el recambio generacional de Los Gladiadores.
"Se ve un grupo súper unido que va para adelante, que no respeta ningún apellido ni ninguna camiseta. Vuelvo a mi club con mucha confianza en mí mismo y seguridad", indicó el jugador surgido del Instituto Santo Tomás de Aquino y formado en San Luis Handball.
Sobre el futuro inmediato, el pivote fue contundente: aunque la clasificación al Mundial 2027 es una realidad, el foco está puesto en la cita máxima: "Nuestro objetivo hoy son los Juegos Panamericanos del año que viene. Ahí hay una sola plaza para los Juegos Olímpicos, que es la mayor aspiración que tenemos", concluyó.