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Crimen en El Trapiche: uno de los acusados dijo que la víctima los atacó, pero ambos fueron enviados a prisión

El juez de Garantía Marcos Flores Leyes dictó la prisión preventiva por 120 días para los dos imputados por el homicidio de Mario Lucero Miranda. La defensa habló de una agresión previa y de un posible exceso en la legítima defensa.

Ambos acusados fueron enviados a la cárcel.
Actualizada: 28/01/2026 14:17
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Este miércoles, Omar Enrique Rodríguez y Marcos Andrés Falón fueron trasladados al Servicio Penitenciario de San Luis, acusados por el crimen de Mario Lucero Miranda (32), ocurrido en El Trapiche.

El juez de Garantía N°3 y subrogante en feria, Marcos Flores Leyes, hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó la prisión preventiva por 120 días. Además, otorgó la calificación legal provisoria de homicidio agravado por alevosía, en carácter de coautores funcionales.

La resolución se adoptó durante la audiencia de continuidad, tras una prórroga de ocho días, que se desarrolló en el subsuelo del Poder Judicial. Allí, la defensa de ambos imputados, representada por los abogados Alfredo García Garro y Ángeles De Pascuale, expuso su teoría del caso.

La declaración de Falón

Uno de los momentos centrales de la audiencia fue la declaración de Falón, quien habló sin responder preguntas. Ante el magistrado, brindó su versión de los hechos ocurridos entre las 22:30 y las 22:45 del 17 de enero, desde el momento en que se reunió con un amigo hasta el desenlace fatal.

Relató que, luego de la llegada de Rodríguez, se dirigieron a un kiosco para “comprar unos tragos”. Tras terminar las bebidas y un breve lapso en el que Rodríguez fue y regresó de su domicilio, decidieron volver a comprar cerveza.

Según su testimonio, en ese momento apareció Lucero Miranda con su automóvil. Aseguró que no lo conocía previamente. “Oscar le convida un trago y Mario me dice ‘¿querés? Tomá, maricón’. Pero lo rechazo”, contó.

Luego de ese primer intercambio, se dirigieron a otro comercio porque el local donde estaban había cerrado. “Mario se sube al auto, acelera y se va al kiosco a donde teníamos planeado ir. Cuando llegamos, Oscar ingresa y yo me quedéafuera, dándole la espalda a Mario e ignorándolo”, señaló.

Juez de Garantía N°3 y subrogante en feria, Marcos Flores Leyes.

Durante toda la exposición, cada detalle fue seguido atentamente por María Marcelina Miranda, madre de la víctima, y por la esposa de Lucero, Cinthia Mercau.

“Cuando sale Oscar del kiosco, me da la cerveza, la abro y cuando nos vamos de vuelta a la casa, mi amigo Omar me dice ‘cuidado’, me agarra el hombro y me tira para atrás. Ahí veo que Mario me tiró varias puñaladas con un cuchillo. Yo quedé medio mal porque estaba asustado. Entonces ahí aparece mi amigo y le dispara”, explicó.

Según su relato, luego Rodríguez le pidió que se dirigieran a su casa. Dijo que, en ese instante, vio caer a Lucero Miranda boca abajo en el suelo. “De ahí llegamos a la casa y nos acostamos a dormir”, concluyó.

La postura de la defensa

De Pascuale acompañó esa versión y sostuvo que, tras un estudio pormenorizado de los testimonios, “hay varias declaraciones donde queda claro que hubo insultos y una discusión”. Además, señaló que fue secuestrado un cuchillo carnicero junto al cuerpo del fallecido.

La letrada remarcó que Lucero Miranda “estaba armado” y que “era problemático”.

Expresó su desacuerdo con el agravante de alevosía solicitado por la fiscal de Instrucción N°5, Débora Antonela Roy Gitto, y consideró que la calificación podría ser la de homicidio simple.

“No se puede admitir bajo ninguna circunstancia la alevosía porque no se dan ninguno de los presupuestos. Es un homicidio simple y que podría configurar un exceso en la legítima defensa”, sostuvo.

En la misma línea se pronunció García Garro, quien afirmó que “hubo un actuar provocativo de Lucero Miranda” y que “atacó y estaba armado”. También sostuvo que no existió un acuerdo previo para cometer el homicidio.

Más allá de los planteos, la defensa no objetó la prisión preventiva.

La familia de Mario Lucero Miranda se manifestó al frente de Tribunales.

La acusación y la querella

Luego fue el turno de la querella, representada por Santiago Olivera Aguirre, quien adhirió a los planteos del Ministerio Público Fiscal y a su teoría del caso.

“Quedó totalmente acreditada la alevosía. Mario no era pendenciero. Fue Rodríguez quien le disparó con un arma de guerra en un primer momento. Él intenta salvar su vida y sale corriendo a su auto, y recibe otro disparo por la espalda”, indicó.

Además, afirmó que Falón le dijo a Rodríguez “matalo”. “Estas personas han actuado con ensañamiento. Mataron a Mario Lucero a quemarropa y a sangre fría, por la espalda, sin ningún motivo que pueda haberlos llevado a hacer eso. Lo terminaron de ejecutar en el piso cuando estaba agonizando”, completó.

Subrayó que la víctima “nunca los provocó” ni “les faltó el respeto”.

El querellante sostuvo que existe peligro de fuga, ya que ambos imputados son oriundos de Mendoza, y advirtió sobre un posible entorpecimiento del proceso judicial.

También manifestó que la familia de Lucero Miranda “se encuentra con miedo” por eventuales represalias. “María vive cerca de los hogares de los imputados. Es lógico el temor”, señaló.

Indicó que los acusados no eran conocidos en la zona: Falón llevaba aproximadamente dos meses viviendo allí y Rodríguez, unos dos años. La víctima, en cambio, era oriunda del lugar.

Una posible deuda, el móvil del crimen

Si bien la fiscal Roy Gitto expuso su teoría del caso al inicio de la audiencia, ante la prensa reiteró que el móvil “habría sido un ajuste de cuentas” vinculado a la venta de un terreno.

“La venta sería de la víctima a estas personas y a otros terceros. Estamos en la etapa investigativa y vamos a profundizar en ello. El enojo y la bronca vendrían por este reclamo de pago de parte de la víctima”, detalló.

La fiscal también se refirió a las armas utilizadas. Señaló que aún no fue hallada la pistola calibre 9 milímetros y que en el lugar del crimen se secuestró un cuchillo que no presentaba signos de uso.

“Atento al testimonio de varios testigos que manifestaron que los imputados andaban armados”, agregó.

Por último, informó que resta incorporar “mucha evidencia” a la causa, entre ellas las pericias a los teléfonos celulares de los involucrados.

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