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MUERTE DUDOSA

Por segunda vez en las calles, pidieron cárcel para la pareja de Yohana Escudero

La manifestación tuvo el mismo intenso recorrido que la de hace una semana. De hecho, fue más masiva, se sumaron personas. Demostraron que no les temen a las advertencias de uno de los abogados de Lucas Gatica y llamaron a la pareja de la mujer muerta "asesino" y "femicida".

Frente a la Municipalidad se detuvieron unos minutos y no dejaron de gritar "¡Gatica femicida!".
Actualizada: 29/01/2026 00:52
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Habló Lucas Federico Gatica, la pareja de Yohana Pamela Escudero, a quien toda la familia de la mujer señala como su femicida. Habló también uno de los abogados de él. Negaron todo. Negaron que el hombre la haya maltratado y, por supuesto, que la haya matado. Han tenido discusiones y gritos, como cualquiera en una relación, suavizó Damián Bueno, uno de los representantes de Gatica. El letrado hasta se animó a lanzarle una advertencia a todo quien llame "asesino" en las redes sociales, en las marchas, en WhatsApp y donde sea a su cliente. Adelantó una copiosa lluvia de denuncias contra esas personas.

Los familiares, amigos, allegados y quienes afirman que Gatica mató a la madre de sus hijos le respondieron la tarde noche de este miércoles con una segunda protesta en las calles de Villa Mercedes. Esta segunda manifestación fue aún más masiva que la anterior. La advertencia del asesor legal de Gatica tuvo un efecto. Pero lejos de generar mesura en las palabras que eligen para catalogar a la pareja de Yohana, funcionó como una provocación.

Al igual que el miércoles pasado se concentraron en la Plaza del Viejo Mercado, pero una hora más tarde, a las 19. A la gente de la primera vez se le sumaron activistas defensoras del feminismo y parientes de la mujer fallecida. Eran más y llevaron más pasacalles. En cuestión de minutos se organizaron y desde la esquina de Pedernera y Urquiza comenzaron a marchar.

"Yo sabía, yo sabía que a los femicidas los cuida la Policía y la Justica", cantaban y "¡vivas nos queremos!", en esas frases ya se notaba la presencia de las agrupaciones feministas. Pero entre bombos y cornetas, no dejaron de repetir en todo su paso: "¡Justicia por Yohana!". La consigna de la primera protesta y también de esta segunda.

"¡Ni una menos, vivas nos queremos!", "¡Se va a acabar, se va a acabar esa costumbre de matar!" y "¡Usted escucha una eterna lucha!". Hubo una leve, casi imperceptible, moderación respecto a la mención constante de Gatica, como sucedió hace siete días. Pero en algunos momentos, una voz femenina, desesperada y tan aguda, que parecía al borde del quiebre, pero con mucha fuerza gritó y todos la siguieron: "¡Gatica asesino!". Tampoco faltaron los carteles con la palabra "femicida" y otros más explícitos con la foto del hombre acompañada con la palabra, bien grande, "asesino".

Llevaron sus cánticos hacia el sur de Villa Mercedes, hasta la plaza Pedernera. En el cruce de Pedernera y León Guillet doblaron por esa última calle. Siguieron una cuadra y tomaron Lavalle. Caminaron sin freno, en contramano por esa arteria, que luego se convierte en Mitre. No pararon hasta arribar a la Municipalidad.

Frente a la Municipalidad se detuvieron unos minutos y no dejaron de gritar "¡Gatica femicida!".

Una vez frente al edificio municipal demostraron que ni el abogado de la pareja ni nadie los va a silenciar. Fue, entonces, cuando gritaron una y otra vez "¡Gatica femicida!". En ese incesante pedido de justicia hacia todo el mundo, se detuvieron un par de minutos ante la Municipalidad y exigieron, a través del megáfono, que intervenga en la causa, de alguna manera, el intendente Maximiliano Frontera porque "¡hay un asesino suelto!".

Continuaron una cuadra por Curupaytí, después doblaron por Pedernera, bordeando la plaza San Martín, y pararon frente al Concejo Deliberante. Allí otra vez aseguraron que no tienen miedo y elevaron aún más las voces para manifestar eufóricos: "¡Gatica femicida!".

María, la madre de Yohana, llora al finalizar la manifestación.

La protesta siguió hacia el sur por Pedernera, a contramano. En el trayecto de vuelta las voces parecieron ganar más potencia. Lejos de apagarse o dar alguna mínima muestra de cansancio, elevaron más sus gritos y repitieron en seguidilla y sin cesar: "¡Gatica femicida!". Todo terminó en la Plaza del Mercado, en el punto de encuentro, con el abrazo grupal de los hermanos y la madre de Yohana.

María, la mamá de quien ya no está, no pudo contener las lágrimas. A su lado estaban firmes y fuertes sus cuatro hijas y su hijo, también el nene y la nena de Yohana.

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