El atleta de 85 años que recorre San Luis cada mañana para aferrarse a la vida
César Juárez día por medio corre 10 kilómetros por la ciudad de San Luis. Su hija busca contar su historia de resiliencia en un documental.
La rutina de César Juárez, de 85 años, es estricta e idéntica cada semana. A las 5:50 se coloca la ropa deportiva, realiza estiramientos, le prepara el desayuno a su esposa, Tuca, y sale a comprar la comida. Día por medio corre entre 8 y 10 kilómetros, partiendo desde el barrio San Martín y recorriendo las cuatro avenidas de la ciudad. “Él siempre dice ‘hasta que Dios me dé vida voy a seguir corriendo’”, contó su hija Laura, quien inició la filmación de un documental sobre la historia de su padre.
Cuando llueve, corre dentro de su casa. Sigue una dieta basada en ensaladas, frutas, verduras y carnes magras. Su empuje y energía resultan aún más llamativos si se tiene en cuenta que hace seis años fue diagnosticado con deterioro cognitivo superior. Olvida el nombre de sus nietos, el de uno de sus hijos fallecido, Augusto, o qué día es, pero no olvida correr. César entrenaría todos los días si no fuera porque, por recomendación médica, le pidieron espaciar las jornadas para cuidar su salud.
Oriundo de Salta, a los 30 años decidió adoptar San Luis como su lugar en el mundo. Allí formó su familia y tuvo tres hijos. Laura y Alejandro viven actualmente en la capital. Durante su vida laboral se desempeñó en tareas contables en una empresa privada, actividad que combinó con su pasión por el atletismo. Juárez fue campeón sudamericano y ganó unas 30 competencias nacionales en carreras de 21 kilómetros. Gracias al deporte conoció 21 de las 23 provincias argentinas y, aun después de retirarse, nunca abandonó la práctica.
“Él toda la vida hizo un trabajo contable, repetitivo, mecánico. No tengo registro de que haya faltado alguna vez. Y es atleta: su vida es el atletismo. Todos los días está vestido con ropa deportiva y conserva más de 100 remeras de distintas competencias”, describió su hija. “Es una constancia que estoy tratando de descubrir también a través de la película. No puedo creer el hábito que tiene”, remarcó.
El atleta de 85 años que recorre San Luis cada mañana para aferrarse a la vida.
Si bien cuenta con la atención y seguimiento de un neurólogo en Mendoza, la realizadora considera que parte del deterioro cognitivo de su padre se desencadenó tras una situación dolorosa en 2019. “Fue la muerte de su hermana. Viniendo de Salta tuvo el primer episodio de pérdida de memoria y desde ahí nunca volvió a estar igual. Es muy oscilante: a veces está mejor y otras empeora. Es una enfermedad degenerativa”, recordó.
“Por momentos se le nota un temblor en la mano, pero no es constante. En general, hablás con él y no parece que tuviera nada. Eso fue lo que me llevó a acercarme a su historia como un fenómeno de estudio a través del cine”, amplió.
La idea del proyecto surgió a partir de un trabajo práctico de su carrera en la Universidad de La Punta, en el marco de la materia Documental, dictada por los docentes Alberto Tricarico y Mario Lázaro. En diciembre pasado decidió convertir ese corto en un largometraje, a partir de un viaje a Salta y con la colaboración del director Martín Farina.
El atleta de 85 años que recorre San Luis cada mañana para aferrarse a la vida.
“Hay en él un apego a no querer olvidarse, que se manifiesta a través de hábitos repetitivos. Creo que eso funciona como un lugar seguro, de confianza. Tiene un mundo muy sencillo y eso es lo que me interesa documentar: mostrarlo como un antihéroe, alguien anónimo que está haciendo mucho por sí mismo y que puede resultar ejemplificador para quienes buscan cambiar su estilo de vida”, sostuvo.
El trabajo práctico que dio origen al proyecto se tituló El primer territorio, nombre que provisoriamente conservará el documental. “El cuerpo es nuestro primer territorio y la película girará en torno a cómo vive su corporalidad, cómo convierte su cuerpo en un santuario”, explicó.
Una de las primeras escenas ya fue filmada en la ciudad de Salta. Laura viajó junto a su padre y lo registró durante sus recorridos habituales. “Él empezó a perder la memoria viniendo de Salta. Hay algo en esa ruta, en ese viaje, que para mí son pistas. Allá se me abrió un mundo”, adelantó.
“A mí lo que me gustaría destacar es su resiliencia, su fe y sus ganas de seguir en este plano corriendo”, concluyó, al resumir la filosofía de vida de su padre, que busca dejar registrada en un documental.