POR MARINA RUBIO
Autorizaron que declaren los hijos de Yohana Escudero, pero algunas pericias anticiparían algo desconocido en la causa
La familia de la mujer sostiene que ella no se suicidó, sino que la asesinó su pareja Lucas Gatica. El hombre afirmó que él no la mató, pero que su esposa sí había sido amenazada por acreedores violentos. Sin embargo, la información preliminar que manejan las fiscalías revelaría algo nuevo a todo lo expuesto por los parientes de Yohana y su marido.
Por Marina Rubio
Da la sensación de que en la causa por la muerte dudosa de Yohana Pamela Escudero nada es lo que parece. La única información que trascendió sobre la vida de ella es la que difunde a diario su familia, las personas que más la conocieron, quienes están seguros de que ella, por su personalidad y sus ganas de vivir, nunca se le hubiera cruzado por la mente la idea de quitarse la vida. Para los parientes el único capaz de haberle arrebatado la vida, para luego montar la escena de un suicidio, fue Lucas Federico Gatica, su pareja y padre de sus dos hijos. El hombre solo habló una vez. Negó rotundamente haber sido un violento con la mujer, haberla amenazado de muerte como afirma su familia y, claro está, haberla asesinado el lunes 19. Es más, dijo que ella era una “chica libre” que salía, iba y venía, que él no le prohibía nada. Según él, quienes sí la asediaban y le advertían que la “cag… a tiros” si no les pagaba eran los prestamistas pesados a los que ella les debía dinero.
Desde los tribunales, de parte de las fiscales Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz, quienes están a cargo de las averiguaciones de esa muerte que hundió en el dolor a una familia y tiene llena de preguntas a una sociedad, en cambio, no trascendió casi nada.
A muchas personas no les cabe la menor duda, por todo lo expuesto por los Escudero, de que Yohana fue asesinada por su pareja. Aunque también hay otra porción de los ciudadanos que piensan que todo es muy raro y la posibilidad del suicidio no les cuaja por ningún lado. Lo ven como un sinsentido, uno cuyo autor todavía es una persona sin rostro.
El que calla otorga, dicen. Todavía no transcurrieron ni dos semanas de esa muerte que mantiene en vilo a toda Villa Mercedes, pero igualmente la gente exige respuestas a la Justicia. Al no hablar nadie de parte de la fiscalía, involuntariamente, dejan espacio a que las personas carburen y alimenten la suposición de que a Yohana efectivamente la mataron. Desde que hallaron su cuerpo suspendido por un largo cable, amarrado a la claraboya del baño de su casa, del barrio 100 Viviendas, desde el Ministerio Público Fiscal solo emitieron tres comunicados.
El primer parte de prensa para informar que investigaban el hecho, en principio, bajo la carátula preventiva de “averiguación muerte”, que trabajaban en la toma de declaraciones y que cuando estuvieran en condiciones de hablar las fiscales lo harían. El segundo para difundir que el juez de Garantías 1, Alfredo Cuello, había autorizado la apertura y análisis de los celulares de Yohana y su pareja. Y el último de esos comunicados lo dieron a conocer este viernes. En resumen, los voceros judiciales avisaron que el mismo juez acababa de autorizar también la realización de las audiencias de Cámara Gesell de los hijos de cinco y 14 años de la mujer fallecida.
Las fiscales instructoras Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz, a cargo de la investigación.
Milstein ordenó pericias de todo tipo y naturaleza. Y aunque solo cuenta con el reporte completo de la autopsia hasta el momento, del que solo trascendió que el motivo del deceso fue asfixia, el resultado preliminar de otros estudios que solicitó ya los conocen en las fiscalías. Según le confió una fuente a esta periodista, esos datos iniciales que ya les comunicaron, de manera verbal o a través de un breve informe, a las fiscales poco y nada tendrían que ver con todo lo ventilado hasta ahora sobre la vida de Yohana, es decir con lo que divulga su familia y también con lo que dijo Gatica.
Es información nueva, hasta la actualidad oculta o al menos desconocida por la sociedad que podría confirmar qué tipo de muerte tuvo realmente Yohana. En otras palabras, si fue víctima del padre de sus hijos, de acreedores matones o si se encontró en un momento de su vida, en alguna encrucijada, por una circunstancia que pocos o nadie sabía, que la llevó a ver el suicidio como su única vía de escape. Las mujeres son maestras en ocultar lo que no quieren que se sepa y en sus mentes circulan a 300 kilómetros por hora mil pensamientos, además de que cada persona en sí misma es un mundo.
Esos resultados preliminares a los investigadores les indicarían que no todo es lo que parece en las hipótesis creadas por la familia Escudero, lo dicho por su pareja y también sus abogados. No obstante, como solo se trata de eso, de datos todavía incompletos porque los informes de esas pericias aún no han culminado ni fueron remitidos a las fiscales, nadie desde el Ministerio Público Fiscal saldrá a revelar nada en este punto de las averiguaciones.
Solo cuando tengan todos los informes sobre la mesa, saquen sus conclusiones, estarán en condiciones de solicitar alguna medida, ya sea de tipo coercitiva como una detención, si es que fuera el caso, o alguna otra disposición que nada tenga que ver con arrestar a alguien. Solo en ese estadio de certeza darán una conferencia de prensa al respecto.
Pero para que ese contacto con los medios de comunicación suceda la sociedad tendrá que esperar, y sentada, si es posible. Puesto que una de las pericias que ayudará a sacar las conclusiones finales será lo que hablen los hijos de la mujer fallecida. Y aunque Cuello le dio el visto bueno a Cabrera Muñoz para la realización de esas audiencias ese camino no es tan simple ni llano.
El juez autorizó llevar a cabo la Cámara Gesell “teniendo especialmente en cuenta los escasos días transcurridos desde el fallecimiento de la madre de los niños y el estado de judicialización de la causa, tanto en el fuero penal como en el de familia”, informaron los voceros del Poder Judicial. Pero el magistrado indicó que las audiencias deberán cumplir una serie de pautas.
Estableció la incorporación de los informes psicológicos y psiquiátricos de las criaturas, quienes están con atención profesional particular; la puesta en común y consenso previo de todas las partes intervinientes respecto a las preguntas que harán en las entrevistas y la necesaria coordinación con el Juzgado de Familia para evitar cualquier revictimización.
De todas formas, recordó que la Cámara Gesell requiere un tiempo previo de preparación. Por eso aclaró que son necesarios los informes psicológicos y psiquiátricos, citar a esos profesionales tratantes a dar testimonios ante el Ministerio Público Fiscal, acordar las preguntas, coordinar con el Juzgado de Familia y solicitar la fecha correspondiente para la realización de las audiencias.
Los abogados de la pareja de Yohana, Damián Bueno y Gastón Gatica, se opusieron a esa medida. Insinuaron la existencia de una “eventual influencia que podrían presentar” los chicos de parte de la familia Escudero, que seguramente “les llenó las cabezas” con la idea de que Yohana fue asesinada por su padre.
Asimismo, el juez dejó en claro que en la audiencia intervendrá una psicóloga, que evaluará “si los niños se encuentran en condiciones de prestar declaración”. En caso de que los informes o la conclusión de la psicóloga adviertan que los menores de edad no están en condiciones de ser entrevistados, la medida será reprogramada para más adelante, cuando consideren que están preparados.