VILLA MERCEDES
“Movimiento constante” y altas ventas: la opinión de los gastronómicos que llevaron sus negocios a la Calle Angosta
Más de 40 puestos forman parte del evento que en las primeras dos noches fue multitudinario. Emprendedores y comerciantes destacaron el alto nivel de ventas y la llegada de visitantes de distintos puntos del país.
Los emprendedores que llevaron sus negocios a Calle Angosta y están haciendo buenas ventas.
La Fiesta de la Calle Angosta no solo convoca por su propuesta musical y cultural, sino también por una amplia oferta gastronómica instalada en el Complejo Calle Angosta a la que se puede acceder sin abonar una entrada. En esta edición, más de 40 puestos acompañan las jornadas. En la segunda noche los puesteros hicieron hablaron del éxito en las ventas.
“Superó todas las expectativas”, dijo Luciana de la panchería “Pancho Villa”. Desde el arranque de la fiesta con la presentación de “El Chaqueño” el ritmo de trabajo es intenso. Su propuesta incluye sánguches de bondiola, choripanes, super panchos, empanadas fritas y una variada carta de bebidas. La comerciante destacó que “el movimiento se mantuvo constante” y que la segunda velada siguió el mismo camino.
Lo mismo vivieron en el puesto de Villa Burger, un food truck que participa por sexto año consecutivo del festival. La primera noche “fue tremenda” para todos, porque nadie dejó de vender sus productos. Fue “impresionante” la gente que se acercó. Hamburguesas XL, papas fritas, choripanes y panchos conforman su menú.
Paola Bustamante está al frente de “Sabor sobre ruedas”. Definió ambas noches como “positivas” y destacó que “nadie se quedó sin comer” porque todos se habían preparado para sostener la demanda. El suyo es un emprendimiento familiar que ofrece choripanes, bondiolas, papas fritas, empanadas y bebidas. Contó en diálogo con El Chorrillero que accedió a uno de los proyectos impulsados por el Gobierno provincial para hacer crecer en su empresa. “El que vino ayer, hoy volvió a buscar comida”, resumió sobre la respuesta del público.
Los puestos con dulces también fueron muy concurridos. Mauricio, Javier y Emilia, que se dedican a la venta de pochoclos, chizitos y algodón de azúcar, contaron que el consumo de estos productos es “en todo momento” y que alcanza a todas las edades.
Resaltaron la importancia del evento para “generar trabajo” y para que ellos se conozcan.
Los gastronómicos hicieron un balance de las dos primeras noches.
“Hemos accedido a programa del Gobierno para el impulso de emprendedores, para hacer lo que deseamos realmente. Lo estamos haciendo de a poco, juntando el dinero para comprar ciertas maquinarias y de acá a un tiempo poder tener un sistema de producción continua, para poder vender en negocios y supermercados”, dijeron sobre sus objetivos.
En Juliet Bar señalaron que este festival que se repite todos los años les permite avanzar en su emprendimiento. Con su propuesta de batidos y tragos con y sin alcohol, coincidieron en la gran concurrencia de público.
Para Gladys, de Panadería Rossi, es la primera vez que participan, y destacó la buena organización del evento. Ella vende postres variados, y han sido bien recibidos por los clientes. También hay para celíacos.
Los gastronómicos hicieron un balance de las dos primeras noches.
Cuando empezaron con el comercio, lo hicieron por un proyecto en el anterior gobierno de Claudio Poggi, que les otorgó un préstamo y con eso compraron un horno: "Empezamos de bien abajo, somos una PyME que está creciendo".
Con más de 25 años en el rubro, el golosinero Juan Carlos aseguró que esperan el evento durante todo el año para trabajar, pero que la respuesta del público esta vez lo ha sorprendido.
Caramelos, pochoclos, dulces y salados, garrapiñadas y manzanas son algunos de los productos más buscados en ese stand. Dijo que esta vez llegaron muchos turistas desde distintos puntos del país, como Mar del Plata, Rosario y Córdoba.
“Estamos muy contentos con lo que está pasando, con lo que se ha organizado, que la Calle Angosta se ha convertido en un festival para todo el país”, añadió.
Además, en diferentes puntos del predio se encuentran abiertas las peñas, que cuentan con cantinas propias, con venta de bebidas y comidas. Entre ellas se encuentra La Malportada, Los Basconcello, Cuyo Cultura, Peña Itinerante El Familiar y el tradicional Boliche Don Miranda. Hay también un patio cervecero.
Los gastronómicos hicieron un balance de las dos primeras noches.
Los gastronómicos hicieron un balance de las dos primeras noches.
Los gastronómicos hicieron un balance de las dos primeras noches.