X
PUBLICIDAD

ADELANTO

Ya juzgan a Brisa Brizuela por matar de una puñalada a su pareja Maxi Chávez

La mujer lloró unos segundos cuando uno de sus defensores habló de que ella era "víctima de violencia de género, de violencia sexual" y de que quería "limpiarse de todo esto". Los padres de la víctima, en cambio, afirmaron que era la agresiva en la relación y que le pegó a su hijo más de una vez.

Brisa Gianella Brizuela, detenida desde el 21 de diciembre de 2024, cuando mató de una certera estocada en el pecho a Maximiliano Chávez, el supuesto amor de su vida y padre de su hijo, en ese entonces de dos años, ya enfrenta el juicio que determinará si su estadía en la prisión se extenderá por décadas o si, por el contrario, saldrá airosa.

Está acusada de “homicidio agravado por mediar una relación de pareja”. Aunque ninguno de los fiscales Ernesto Lutens y Leandro Estrada lo mencionaron, de ser declarada culpable, ese delito solo prevé como única pena posible la prisión perpetua.

La mujer se mostró inquebrantable. Fue ingresada y retirada de la sala mirando siempre al frente. No giró jamás su cabeza hacia atrás para ver si hallaba algún familiar entre el público, porque seguramante tampoco quería cruzar miradas con algún pariente de la víctima. Pero, la realidad es que en la sala no había casi nadie, más que los policías y algunos medios de comunicación.

Solo lloró cuando Gustavo Reviglio, uno de sus abogados, habló de que ella era víctima de violencia de género de parte de Chávez y que el 21 de diciembre en cuestión se convirtió, de un segundo a otro, en victimaria en un intento de defensa propia. "Ella fue víctima de violencia física, sexual y ahora quiere sacarse esa mancha", manifestó el letrado y su clienta, a su derecha, se tapó la cara con una mano y se la oyó sollozar.

Brisa Brizuela ya es juzgada.

Pero nadie lloró más que Miriam Elizabeth Gómez Chávez, la madre del joven asesinado. Sucedió en varios pasajes de su declaración. Uno fue cuando dijo que su hijo jamás le advirtió sobre lo agresiva que era la acusada. Él siempre lograba dibujar todo para que su familia no se preocupara. "Maxi era super alegre. Si tenía problemas jamás los demostró", logró relatar mientras arribaban las lágrimas.

Al final de su testimonio le preguntaron si alguna vez dialogó con su hijo para ver si contemplaba la posibilidad de separarse. "Ella es mi familia y yo la amo. Mi hijo está con ella", reveló que le contestó el joven padre.

Miriam y su marido, Javier Chávez, confirmaron que la imputada era una persona muy violenta, que golpeó más de una vez a su hijo. Por eso, durante su convivencia de cuatro años, residieron en distintos lugares porque donde iba ella tenía problemas. "La relación era mala. No se llevaban bien. Mi hijo una vez apareció rasguñado en la cara y golpeado", contó el padre.

PUBLICIDAD

EN PORTADA EL CHORRILLERO

SUBIR