VILLA MERCEDES
Pidieron justicia por Yohana, pero no nombraron a su pareja, a quien consideran su femicida porque les impusieron un “bozal” legal
Parientes, amigos y agrupaciones feministas protestaron frente a los tribunales de Villa Mercedes. Vanesa, una de las hermanas de la mujer fallecida, anticipó que el fin de semana volverán a marchar. “La gente nos pide que marchemos todos los días porque el asesino está suelto”, dijo.
No recorrieron del centro al barrio Estación de Villa Mercedes. Se manifestaron frente al lugar donde, al final de cuentas, saldrá la respuesta sobre lo que, según las averiguaciones, sucedió con Yohana Pamela Escudero. Es decir, esta mañana de jueves, algunos parientes, amigos y agrupaciones feministas protestaron frente a los tribunales de la Segunda Circunstancias, para que las fiscales a cargo de la investigación literalmente oigan su reclamo. “Hoy vinimos a pedir justicia por Yohana y por mis sobrinos”, remarcó Vanesa, una de las hermanas de la mujer cuya muerte todavía no está definida ni como un suicidio ni como un asesinato. Es la tercera vez que exigen justicia por ella, pero en esta ocasión no mencionaron a su pareja, a quien tantas refirieron con su nombre completo seguido por las palabras “asesino” y “femicida”. No lo hicieron no porque ya no sostienen esa teoría, la única que siempre creyó la familia y los que más conocían a Yohana, sino porque ahora están frenados por un “bozal” legal.
Vanesa no quiso dar mayores detalles sobre esa restricción que les impide no solo hablar sobre la pareja de la mujer que murió, sino también comunicar cualquier novedad sobre la causa. Solo pudo contar que, durante la tarde, se reunirían con su abogado, Vicente Cuesta, para ponerse al tanto sobre el curso de las averiguaciones.
También protestaron sobre la vereda del Poder Judicial.
No obstante, adelantó que las protestas seguirán. La próxima será este fin de semana. “Igual vamos a seguir saliendo a las calles porque la gente nos pide marchar, quiere que salgamos todos los días, de día de noche, los fines de semanas”, reveló. La joven no se refería a amigos o allegados de su hermana, sino a personas que ni siquiera conocen, pero que forman parte de la sociedad, se solidarizan con los Escudero y quieren que la Justicia apure el paso en la investigación.
La manifestación de este jueves no fue tan masiva como las anteriores, es cierto, también se debió a que fue hecha durante la mañana, en un horario en el que muchos trabajan. Al mismo tiempo es el momento en que el lugar donde tomarán la decisión que tanto esperan tiene las puertas abiertas. Las hermanas de Yohana, algunos amigos y agrupaciones se concentraron frente al edificio del Poder Judicial a las 10.
Colmaron las puertas del portón de rejas con carteles exigiendo justicia por la mujer de 36 años. Fueron también con el pasacalle que encabezó todos los interminables recorridos que realizaron las dos primeras veces y otros grandes carteles. Se ubicaron sobre calle Lavalle y, desde ahí, se hacían oír con el megáfono, tambores y cornetas. Comenzaron a repartir largas velas para ubicarlas junto a la foto de Yohana que cada uno portaba. Pero la tímida garúa se volvió más potente a los minutos y no les permitió encenderlas.
Vanesa, una de las hermanas de Yohana. No soltó jamás el cartel con el rostro de la mujer fallecida.
Fue cuando decidieron pasar el portón y entrar hasta la explanada del edificio, para protestar bajo su techo. Desde esa ubicación sus cánticos no pasaron desapercibidos por los abogados y los empleados judiciales que pueblan los tribunales. “¡Justicia por Yohana!” y “Yo sabía, yo sabía que a los femicidas los cuida la Policía y la Justicia” cantaban mientras guarecían bajo techo a las criaturas que habían llevado a la protesta.
Tal vez algo de esa manifestación llegó a las fiscales Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz y a su personal, quienes investigan la muerte de la mujer. A los oídos de alguien en el Ministerio Público Fiscal arribó, pues a los minutos de estar allí un policía, junto a otros tres, salió y les pidió, en “nombre de la Fiscalía”, si podían hacer su reclamo de las puertas del portón para afuera.
“Pero vinimos hasta acá porque está lloviendo y tenemos a los chicos”, le planteó una de las manifestantes. El efectivo le dio la opción de ingresar a las criaturas al edificio. Pero esa no era una posibilidad para el grupo, ya que se trataban de bebés. “Nosotros nos bancamos la lluvia, pero es por los nenes que estamos acá”, le respondió al oficial. El uniformado les señaló que no deberían haber llevado a los niños y les reiteró la orden de continuar su protesta detrás del portón, porque adentro se llevaban a cabo audiencias y el alboroto perjudicaba las actividades a puertas cerradas. No sucedió lo mismo en las protestas hechas por los empleados judiciales, que se pasearon con bombos entre los pasillos de los tribunales y coparon la explanada para expresarse largo y tendido.
El grupo regresó, entonces, a la vereda del edificio judicial. La garúa ya era casi una llovizna. Vanesa explicó que no pretendían que las fiscales salieran a hablar con ellos, solo exigieron que trabajen. “Queremos respuestas, que la Justicia haga lo que tenga que hacer, su trabajo nada más”, aclaró la mujer y remarcó “porque Yohana no se suicidó, a ella la mataron y su asesino está suelto”.
Protestaron y, aunque no pudieron hacerlo libremente en la explanada de los tribunales, dejaron carteles de recuerdo en el portón.