POR LEONARDO KRAM
La cultura asiática vive un boom en San Luis: grupos de K-Pop reúnen a cientos de seguidores en la ciudad
Experimentaron un crecimiento después de la pandemia. Hacen eventos periódicos, bailan y se visten como sus ídolos del otro lado del planeta.
Por Leonardo Kram
En un principio fueron dibujos animados también conocidos como anime. Luego fueron las historietas, que en japonés se llaman “manga”. Hoy en San Luis, y con repercusión en todo el país y el hemisferio, la cultura asiática vive un boom que se refleja desde la llegada de golosinas, platos típicos y cosplays a los grupos que replican las coreografías de las bandas de K-Pop. Estos últimos aficionados son la muestra más actual del movimiento, con reuniones que superan las 200 personas, de todas las edades.
Sandra Herrera tiene 23 años, es estudiante e integra un grupo llamado K-Dance San Luis, que se formó luego de la pandemia, hace cinco años. “Empezamos a hacer mini juntadas en la Plaza Independencia y en la Ex Terminal. Hoy vamos variando. Usamos lugares públicos como el Parque de las Naciones, donde todos los meses hacemos una juntada. Hay presentaciones de bailes, algunas veces hacemos bingos y random dance, que es cuando bailan varios grupos”, dijo sobre sus lugares de reunión.
También realizan competencias, en espacios cerrados como la Nave Cultural. “Es difícil de explicar. Hay muchos artistas talentosos del K-Pop coreano, pero también hay muchos seguidores de los K-Dramas. Hay canciones que uno no puede dejar de escuchar”, se animó a explicar.
Otra de las integrantes, de 24 años, cuyo apodo en la comunidad es Reenie, explicó un poco más de las razones detrás del fenómeno. “Considero que se debe un poco a la globalización. Hay mucho auge en las redes sociales, que hacen que todos podamos estar un poco más conectados con otras partes del mundo y ver cómo se desarrolla en esos países”, apuntó en primer lugar.
Uno de los próximos encuentros del grupo, en la Nave Cultural.
“En la adolescencia buscamos algo que nos guste, algo que nos dé un sentido de pertenencia y terminamos llegando a esta comunidad”, agregó. Sus bandas favoritas son BTS y Xlov, mientras que sus mangas predilectos son Kaiju N° 8 y Dr. Stone.
“BTS mezcla filosofía y literatura coreana con lo universal y esto aparece en sus videos y letras que resuenan con la adolescencia. Xlov juega con el binarismo de género. Si bien son un grupo masculino, utilizan elementos femeninos y en Corea, que es un país bastante machista y homofóbico, es un boom que rompe estructuras”, aseguró.
Sobre las historias gráficas “buscan profundizar en la aventura, pero a su vez se preocupa más por el desarrollo de los personajes”. “Los dramas coreanos se centran más en las tragedias, con sentimientos más profundos. Sale de lo usual, de lo que estamos acostumbrados y es una novedad que nos termina por conquistar”, agregó.
Hay términos propios dentro de la comunidad, códigos ya internalizados. El dance cover se puede tomar como la imitación de una coreografía pero para las bailarinas, es algo más. “No es solo una copia de los pasos de baile de una canción, sino de igualar la energía, la estética y los gestos de un grupo o solista kpop. Es como una especie de juego en el que, quienes bailan, se pueden creer los ídolos a los que tanto admiran al presentarse”, aseguró.
A su vez, la vestimenta que usan suele replicar el estilo urbano y moderno de las bandas, con prendas oversize como buzos y camisetas, con zapatillas gruesas, acompañado de llaveros de las bandas que escuchan. “En los eventos cuando hay competencia, los bailarines se esmeran para tener una buena vestimenta, quieren ser la copia idéntica a su idol”, aportó Herrera.
Hubo eventos que dieron impulso a la cultura en la ciudad como la Teiko, la Tsuki y la Hallyu. Hoy solo se mantiene la Tsuki, que tiene un espacio para el K-Pop, pero centrado principalmente en el anime, cosplay y videojuegos. Y también están los eventos de K-Dance, en la que se hacen competencias, trivias, juegos y random dance.
Algo en lo que coincidieron los entrevistados es que el K-Pop atraviesa varias generaciones. “Vienen muchas familias. La edad mínima es de 6 años y se llega hasta los 30”, aseguró Herrera.
A pesar de tal fenómeno, no se consideran una tribu urbana. “Las coreografías tienen pasos de ritmos urbanos, pero no nos percibimos como una tribu, un grupo cerrado con reglas propias. Es algo más que tiene que ver con el disfrute”, aclaró. Ella tuvo su flechazo con la cultura con la banda Blackpink, en 2018. “Yo estaba entrando a la secundaria y una compañera presentó una muestra del colegio bailando con un tema de ellas. Me enteré de los eventos y es un mundo del que no te gusta salir”, recordó.
“El K-Pop lleva mucha gente, avisas de una presentación y van más de 200 personas, a ver como baila, porque le llama la atención a la gente”, aseguró. A su vez, minimizó las críticas por replicar culturas de otros países.
“Obviamente que respetamos la opinión de cada uno. Pero una vez que entras al K-Pop salís un poco de tu zona de confort y es un ambiente tan lindo, de gente que te apoya. Por ejemplo, si vas a hacer una presentación y es tu primera vez bailando y no la haces tan bien, la gente te aplaude, te alienta para que sigas bailando”, aseguró.
K-Dance, uno de los grupos de San Luis aficionados al K-Pop.
Uno de los pioneros de la movida asiática en San Luis
Roberto Pereyra es electricista, pero sus conocidos lo conocen más por su afición al anime y al manga. Él integra Proyecto Tsuki, que hace 15 años organiza eventos relacionados a la cultura de oriente, de los que tiene registros de hasta 2 mil asistentes.
“Los eventos tienen todo lo relacionado con lo que es la cultura asiática y anime, donde tenemos un poco de cada cosa, desde proyecciones, concursos de cosplay (réplicas con trajes y máscaras de personajes de ficción), K-Pop, stands de venta”, enumeró.
“Ha crecido mucho. Al principio, cuando nosotros arrancamos, vos traías 100 personas y era un logro. Ahora hay mucha gente joven, de 16 a 25 años. Es un cambio cultural generacional. Antes en el pasado ser otaku era un nicho muy exclusivo. Ahora es algo que ya viene inculcado desde muy chicos, cuando crecen lo primero que quieren es ir a convenciones y empiezan a conocer todo este mundo”, resumió.
Pereyra admite que su historia favorita es D.Gray-man, que cuenta la historia de un joven exorcista, que lucha contra las fuerzas del mal. “Fue uno de los recuerdos más lindos que he tenido durante mi adolescencia y la verdad que es algo que uno lo guarda con cariño”, admitió.
Las primeras reuniones que impulsaron fueron cuando el salón La Higuera quedaba por avenida España. También pasaron por el Centro de Convenciones Monseñor Angelelli y hoy realizan actividades en la Nave Cultural.
“Cada vez son más personas. Ahora inclusive los ves a varios que vienen con los niños y los llevan a los eventos. A veces se pelean los grupos, pero la mayoría del tiempo, se siente como una familia que es cada vez más grande”, resumió.
Lugares clave de la cultura asiática en San Luis
|Nave Cultural: ubicada en la esquina de las avenidas Centenario y Justo Daract, el edificio dependiente del ministerio de Turismo y Cultura es el punto de eventos períodico de K-Pop, anime y manga.
|Parque de las Naciones: base de los grupos de K – Pop en San Luis.
|Comercios:
-Cero a la izquierda: venta de manga, memorabilia y golosinas orientales.
-Mowish, tienda kawai: venta de gaseosas, golosinas, ramen y bebidas importadas.
|Restaurantes:
-Poked San Luis: se especializa en la elaboración de poke, un plato tradicional hawaiano, consistente en pescado crudo, servido en un cuenco con arroz, vegetales y salsas, con influencias japonesas.
-9 Geishas: se especializa en sushi, tradicional plato japonés consistente en pequeñas piezas de arroz, con pescado, verdura y salsas.
-Brooklyn: si bien tiene una oferta tradicional de sándwiches y pizzas, los miércoles realiza noches de ramen, una sopa de fideos con ingredientes como soya, cerdo asado y algas.