VILLA MERCEDES
Imputaron al policía que fue denunciado y apartado de su cargo por el hurto de indumentaria de River
La acusación sostiene que sustrajo una camiseta y un pantalón del plantel antes del partido. Recuperó la libertad y seguirá sujeto al proceso.
Un efectivo policial fue imputado este jueves por hurto calificado por su condición de integrante de la fuerza, acusado de haber sustraído prendas oficiales del Club Atlético River Plate mientras realizaba un operativo en el marco del partido que se disputó el pasado martes en el Estadio Único de La Pedrera.
La audiencia se llevó adelante en el Juzgado de Instrucción N°4, a cargo de Santiago Ortiz. Interviene en la investigación la Fiscalía N°1, representada por Maximiliano Bazla y la fiscal adjunta Cecilia Framini.
Según el relato del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió el 17 de febrero alrededor de las 16, cuando el uniformado, de 49 años, cumplía funciones junto a motoristas del DRIM en la requisa de una trafic de utilería del club. En ese momento, el acusado habría sustraído una camiseta número 31 y un pantalón deportivo que el equipo utilizaría esa noche en el partido.
Luego de acompañar el vehículo hasta el estadio, el efectivo y sus compañeros se dirigieron a una estación de servicio para tomar un café, y al regresar al Hotel Epic, donde cumplían funciones, el imputado manifestó a sus colegas que debía retirarse porque “se le caía la dentadura”.
De acuerdo con la acusación, se dirigió hacia la calle General Paz, donde hay un terreno baldío y allí arrojó la indumentaria. Posteriormente volvió a su puesto. Cerca de las 18, desde el club advirtieron la faltante y se comunicaron con el jefe del operativo.
Una testigo declaró que vio al policía dejar la ropa en ese lugar y que filmó los movimientos con su celular. La bolsa con la indumentaria fue recuperada y secuestrada.
Entre las pruebas mencionadas por la Fiscalía figuran la denuncia del vicepresidente segundo de la institución, Ignacio Villarroel; declaraciones de personal de seguridad, efectivos policiales y superiores del DRIM; dos filmaciones, tres fotografías, el acta de secuestro de las prendas y un informe de análisis fílmico del hotel.
El fiscal Bazla no solicitó medidas de coerción y solo requirió la fijación de domicilio.
La defensa oficial, Victoria Suárez, señaló que no comparte los hechos ni la calificación legal y que pedirá una audiencia para plantear nulidades. Por su parte, el imputado se abstuvo de declarar.
El juez Ortiz dio por iniciada la etapa penal preparatoria, y tras la formulación de cargos, el imputado recuperó la libertad, aunque quedó sujeto al proceso judicial.