Claves del discurso de Trump: ensalzar la economía, patriotismo y un giro oscuro sobre demócratas
El presidente Donald Trump empezó en modo vendedor y utilizó su discurso del Estado de la Unión para ofrecer una visión optimista de la economía de Estados Unidos.
Pero esa descripción choca con la percepción de los estadounidenses, que siguen angustiados por sus finanzas y creen que no se han beneficiado de las políticas de Trump. El mandatario adoptó un tono elevado para rendir homenaje al equipo masculino de hockey olímpico de Estados Unidos, ganador de la medalla de oro, y a un héroe de guerra, antes de girar bruscamente hacia un tono más sombrío para ridiculizar a los demócratas.
A continuación, algunas de las claves del discurso.
La economía en auge de Trump contrasta con el descontento de la población
Gran parte del país está preocupada por el rumbo de la economía, pero Trump afirma que los buenos tiempos ya han llegado e insistió repetidamente en que la subida de los precios ya no es un problema.
Trump afirmó que la economía está en auge “como nunca antes”. Celebró el descenso en los precios de la gasolina, las tasas hipotecarias, los precios de los medicamentos con receta y el alza del mercado bursátil: “Millones y millones de estadounidenses están ganando”.
Ese optimismo, cuando tantos estadounidenses sienten presiones económicas, corre el riesgo de presentar a Trump como desconectado de la realidad. Solo el 39% de los adultos de Estados Unidos aprobaba la gestión de Trump sobre la economía en febrero, según una encuesta de AP-NORC.
Aun así, el presidente dedicó gran parte de la primera hora de su discurso a la economía, algo que los republicanos le habían pedido que hiciera antes de las elecciones de mitad de mandato.
Gran parte del país está preocupada por el rumbo de la economía, pero Trump afirma que los buenos tiempos ya han llegado e insistió repetidamente en que la subida de los precios ya no es un problema.
Trump afirmó que la economía está en auge “como nunca antes”. Celebró el descenso en los precios de la gasolina, las tasas hipotecarias, los precios de los medicamentos con receta y el alza del mercado bursátil: “Millones y millones de estadounidenses están ganando”.
Ese optimismo, cuando tantos estadounidenses sienten presiones económicas, corre el riesgo de presentar a Trump como desconectado de la realidad. Solo el 39% de los adultos de Estados Unidos aprobaba la gestión de Trump sobre la economía en febrero, según una encuesta de AP-NORC.
Aun así, el presidente dedicó gran parte de la primera hora de su discurso a la economía, algo que los republicanos le habían pedido que hiciera antes de las elecciones de mitad de mandato. (AP)