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LOS IMPUTARON

Pedirán cárcel para dos jóvenes por tratar de matar a tiros a un policía que intervino en una fiesta clandestina

Para los fiscales está comprobado que Fernando Alexander Carrizo salió de un domicilio con un arma de alto calibre y efectuó dos disparos que fueron directo hacia los efectivos. Según su teoría, en esa acción fue esencial Alexis Gatica. Por eso ambos fueron imputados y estarán detenidos hasta la próxima semana cuando definan si serán enviados al penal.

El abogado de los detenidos, Víctor Villegas (izquierda) y los fiscales Cecilia Framini y Maximiliano Bazla Cassina (derecha) en la audiencia de imputaciones.
Actualizada: 25/02/2026 21:06
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De tener un problema o varios por violar más de una ordenanza municipal, Fernando Alexander Carrizo y Alexis Gatica pasaron a tener una grave mancha en la Justicia Penal, que podría llevarlos derecho a la cárcel. La madrugada del domingo un grupo de policías División Respuesta Inmediata Motorizada (DRIM) les cayó en un domicilio del barrio Güemes, donde habían organizado y estaba en la cresta de la ola una fiesta clandestina con todo el combo: menores de edad alcoholizados, con riña de por medio y motos acelerando.

Ese problema que debió terminar ahí con la cancelación del evento escaló al drama total cuando alguien salió a los tiros. Y esos balazos no apuntaron hacia el suelo o el cielo. De acuerdo con las pruebas reunidas por los fiscales Maximiliano Bazla Cassina y su adjunta Cecilia Framini, estaban dirigidos hacia los policías. Uno de los proyectiles perforó el casco de un uniformado. Increíble y afortunadamente no llegó ni a tocar el cuero cabelludo del oficial. Así como entró por un lado egresó por otro, sin rozar ni siquiera la piel. Para los funcionarios esa persona que salió furiosa y armada fue Fernando Alexander Carrizo. Pero él no hubiera podido hacerse el Clint Eastwood sin la ayuda de Alexis Gatica.

Por eso, Bazla Cassina ordenó sus detenciones y, en una audiencia de formulación de cargos, los imputó por “homicidio agravado por ser la víctima un miembro de una fuerza policial en grado de tentativa”. Por el momento y hasta el jueves de la próxima semana, como máximo, ambos jóvenes estarán detenidos en dos comisarías. Pero los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF) ya anticiparon, de cierta forma, que la fiesta les saldrá muy cara. Le solicitarán al juez de Garantías, Santiago Ortiz, que la causa continúe con el dúo en el Servicio Penitenciario de San Luis, es decir, requerirán su prisión preventiva.

En la audiencia de imputación, repasaron de modo sintético lo que sucedió en Ramón Valdés y Suipacha, al sur de Villa Mercedes. Esa madrugada, de acuerdo con lo informado por Relaciones Policiales, no solo allí sino también en otros puntos de la ciudad la gente estaba de fiesta y clandestinamente. Realizaron varios procedimientos por ese tipo de reuniones, aunque ninguna terminó como la que involucraría a los detenidos.

La fiesta de los tiros saltó a la luz gracias a varios llamados al 911 de parte vecinos que no pudieron pegar un ojo en toda la noche por ruidos molestos y música a todo volumen en Valdés y Suipacha. A los pocos minutos, algunos patrulleros de la DRIM se allegaron.

Cuando vieron a los efectivos, los jóvenes de la fiesta comenzaron a escapar en diferentes direcciones. La reunión había terminado. En eso que realizaban su trabajo, uno de los policías que estaba en una vereda sintió un fugaz y repentino movimiento en su casco. No tenía ni idea de lo que había ocurrido. La muerte había pasado por su lado.

“El damnificado estaba en la vereda cuando Carrizo desde un inmueble portó un arma de fuego de alto calibre y disparó dos veces”, relató Bazla. Uno de esos proyectiles, ese que el efectivo percibió como violento toque al protector, impactó en la bisagra del casco. Cuando lo revisó constató “un daño parcial” de perforaciones en el lateral derecho, que protege la zona temporal de la cabeza.

Un médico que examinó luego al patrullero corroboró que no tenía ni la más mínima lesión. Más allá del factor suerte, para el fiscal la intención de asesinar al oficial quedó clara. Remarcó que se trató de “un trayecto directo”, que no tenía otro objetivo que el personal policial. Según la visión de la fiscalía, en ese ataque Gatica fue un partícipe necesario porque ayudó a Carrizo.

Los imputados están representados por Víctor Villegas. En la audiencia, el defensor le pidió al juez ocho días de prórroga del arresto para estudiar la causa. Comentó que realizará un análisis minucioso de todas las pruebas. Asimismo, ya de entrada, señaló que no advirtió que la existencia de evidencia que ubique a Gatica como un partícipe necesario de la agresión.

Pero Ortiz no lo vio así e hizo lugar a la imputación de ambos sospechosos. No obstante, le concedió la prórroga de las detenciones hasta el jueves 5 de marzo.

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