DENUNCIADO EN 2023
Pedirán Cámara Gesell para una nena que dijo que su padre la abusó; el hombre ya fue condenado por violar otra hija con discapacidad
J.C. fue denunciado a finales de 2023, pero recién para este jueves la Justicia fijó la audiencia para que la fiscalía y los abogados de los abuelos de la niña soliciten la audiencia de Cámara Gesell. En septiembre pasado lo sentenciaron a 12 años de cárcel por violar a su otra hija, cuando ella tenía 11 años.
Con pasos dados por pies de plomo avanza lentamente la investigación de una denuncia contra un hombre por abusar de una de sus hijas, cuando tenía apenas seis años, en Justo Daract. A fines del 2023 y principio de 2024 la chiquita les reveló a sus abuelos, a quienes en verdad veía como a sus padres, que J.C., su papá, la había manoseado y empezó a llorar. Los adultos a los que les confesó eso no quisieron preguntarle más. Ya tenían la cruel experiencia de que esa no era la primera vez que una nieta les relataba algo por el estilo. La hermanita de la nena, quien tiene una discapacidad auditiva, había sufrido lo mismo a manos del hombre. Es más, había una causa en curso por eso, que terminó el año pasado, en septiembre con la condena a 12 años de cárcel del hombre que está lejos de llamarse padre. El jueves, si la Justicia no se frena otra vez, podría dar el visto bueno para que la otra niña finalmente pueda hablar en una Cámara Gesell y contar si el hombre la toqueteó o, como en el caso de su hermanita mayor, fue más allá.
La audiencia que realizarán en tres días ya fue hecha hace unas tres semanas con la fiscal, Nayla Cabrera Muñoz y los abogados querellantes Germán Anabitarte y Ángel Alí Gay, pero debido a un problema de conexión tuvieron que suspenderla. Ese día, en particular, el servicio de internet falló y J.C. no pudo participar de manera virtual desde el penal de La Botija.
Si el juez aprueba la Cámara Gesell, la audiencia no será la semana próxima. Los turnos son fijados para unos 20 o 30 días después de la autorización. No obstante, debido a la corta edad de esta segunda presunta víctima, desde el año pasado la criatura realiza terapia para estar psicológicamente preparada y afrontar las preguntas que le planteen los expertos judiciales.
J.C. fue denunciado entre agosto y septiembre de 2024. Por entonces no existía la Fiscalía en lo Penal con Intervención en Género, Diversidad Sexual, Infancias y Adultos Mayores, por lo que recayó en manos del fiscal de instrucción N° 3, José Olguín. El funcionario citó a declarar a los abuelos de la chiquita, quienes se presentaron y ratificaron lo que ya habían asentado.
También llamó a declarar a la madre de la nena, pero la mujer jamás fue a los tribunales. Mostró la misma poca predisposición de accionar contra su pareja como en el caso de su otra hija, quien fue violada por el hombre.
Con la ausencia de la madre, la causa murió para Olguín. No insistió con su testimonio, ni con alguna otra medida. Hasta ahí llegaron sus averiguaciones. Ya en Unidad de Abordaje Fiscal estaban a tanto de que pronto comenzaría a funcionar la Fiscalía en lo Penal con Intervención en Género, Diversidad Sexual, Infancias y Adultos Mayores, donde por temática serían derivadas las causas contra menores de edad. Pero esa fiscalía, a cargo de Cabrera Muñoz, empezó a estar operativa recién en febrero de 2025.
La pequeña apenas tuvo fuerzas para revelarle a sus abuelos que su padre la había tocado entre finales de 2023 y principios de 2024. Pero el llanto no le permitió seguir y no volvió a hablar del tema.
J.C. fue denunciado en 2020 por violar varias veces a su otra hija, quien tenía unos 11 años. Por abusar de esa chica, que tiene una discapacidad auditiva y graves problemas para comunicarse a través del habla, fue imputado y enviado al penal cuatro años más tarde. Estuvo solo dos meses preso, entre abril y junio de 2024.
Completado ese plazo, el juez de garantías de turno lo liberó porque, a pesar de la gravedad del delito, concluyó que podía esperar el juicio en libertad. Y así fue. A los pocos meses lo denunciaron por abusar de su nena más chica, pero eso no agravó su condición frente a la Justicia, ni mucho menos alteró su libertad.