Murió el Veterano de Guerra Osvaldo Vilche en Villa Mercedes
Nació en Córdoba pero se radicó en esta ciudad donde se reencontró sus camaradas, y se sumó a la tarea de malvinizar.
La Asociación Veterano de Malvinas de Villa Mercedes y la comunidad despiden por estas horas al VGM Ernesto Osvaldo Vilche, un cordobés que estaba radicado en la ciudad desde hace 13 años. Aquí encontró un espacio para reunirse con otros ex combatientes y transmitir su historia a los visitantes del Museo Malvinas “Eduardo R. Guzmán”, que es donde pasaba gran parte de sus días. Con orgullo solía participar de los actos conmemorativos sobre la causa.
Su fallecimiento fue este lunes, y hoy sus restos están siendo velados en la sala Los Palmares, en Balcarce 1440.
“Hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias y nos unimos al dolor que embarga a todos sus seres queridos en estos momentos de tristeza”, transmitió el ministerio de Gobierno en un comunicado.
En 1970, Vilche ingresó a la Armada Argentina, y tras el periodo de instrucción en Río Santiago se especializó como furriel, es decir, oficinista naval, aunque también fue preparado para situaciones de combate.
A los 17 años, su primer destino fue el Crucero Ara Belgrano, donde transcurrió su vida durante 10 años. Cuando cumplió los 23 años se casó y alquiló una casa en Punta Alta, donde está ubicado el Puerto Belgrano, para estar cerca de su familia y a la vez continuar trabajando en el buque, donde pasaba gran parte de sus días.
Participó en cursos de control de averías, zafarranchos y manejo de armamento y estaba preparado para actuar ante un enfrentamiento.
Un mes antes de la Guerra de Malvinas fue trasladado al Rompehielos Ara Almirante Irízar donde se desempeñó como cabo primero oficinista furriel. Arriba de la embarcación realizó una campaña en la Antártida y al regreso comenzaron sus vacaciones. Un día después de entrar en su descanso, recibió un telegrama solicitando que se presentara de inmediato en Puerto Belgrano, donde lo esperaba el Irízar junto al Ara Belgrano.
Cuando el Irízar zarpó, la tripulación se enteró durante la navegación que la misión era dirigirse a Malvinas. Una vez que desembarcó el personal y las provisiones, el buque fue acondicionado como hospital y cumplió esa función durante todo el conflicto.
En el final del conflicto fue destinado a la Base Aeronaval Punta Indio, pero las secuelas le dificultaron su continuación en la fuerza y pidió la baja para regresar a Córdoba, donde se reinsertó laboralmente como colectivero, luego de luchar para conseguir trabajo.
En 2012 se radicó en Villa Mercedes, y en el museo local vinculado a la causa Malvinas comenzó a contar su experiencia, tras muchos años de silencio.