POR LEONARDO KRAM
A dos meses de la caída de Maduro, los venezolanos en San Luis transitan entre la espera y la incertidumbre
Desde la colectividad sostienen que valoran como algo positivo la detención del líder autoritario pero que aún no existen las condiciones dadas para visitar a sus familiares y mantienen una gran desconfianza contra Delcy Rodríguez, la presidenta interina.
Por Leonardo Kram
La comunidad venezolana en San Luis, que reúne a unas 500 personas en la provincia, aún está a la espera de mayor estabilidad para retomar contacto con su patria luego de la captura y detención del presidente Nicolás Maduro ocurrida el 3 de enero. “Las opiniones están enfrentadas. Hay gente que ya está preparando todo para irse, pero hay otros que ya están establecidos. Otros quieren ir de visita, prontamente, pero todavía no es el momento. Hay muchas cosas que todavía no están garantizadas en Venezuela”, resumió Anail García, una de las residentes venezolanas que inició una nueva vida en San Luis.
Violación de derechos humanos, concentración de poder, elecciones irregulares, una profunda crisis económica y una migración masiva que superó las 9 millones de personas, forman parte de la realidad de un país que recién se encamina a una transición demócratica. “Seguimos sosteniendo, que lo que se dio fue un gran paso. Estamos conscientes que las cosas son lentas. es necesario que haya una transición como la que ha ofrecido el presidente de los Estados Unidos”, dijo en primer lugar.
Donald Trump ha expresado públicamente su interés por la industria petrolera del país, la que estiman tiene los reservorios más grandes del planeta y fue una de las razones detrás de la intervención militar que terminó con la detención y deportación a Estados Unidos de Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes hoy enfrentan un juicio por delitos contra el pueblo venezolano. “No lo vemos a él como el mesías ni como el salvador pero es la única persona que logró hacer algo por nuestro país. Es la única persona que se ha atrevido dentro de su locura hacer un cambio”, remarcó.
“Sabemos que todo tiene un interés económico y político de por medio porque si no, ya nos hubiesen dado una mano hace muchos años. En lo personal, creo que a los Estados Unidos le conviene muchísimo la posición que tiene Delcy Rodríguez la presidenta interina y su hermano. Es posible que eso se mantenga así por buen tiempo. Nosotros seguimos apostando a que las elecciones en su momento se den”, continuó.
“Hoy no están las condiciones dadas para que unas elecciones reales ocurran. Sabemos cuál va a ser el resultado pero no se garantiza que el gobierno que ya fue elegido, pueda gobernar”, dijo en relación a Edmundo González Urrutia, que fue reconocido como presidente electo por múltiples países del mundo en 2024 y cuyo denunciado “fraude electoral”, profundizó la crisis que vive el país sudamericano.
“Nosotros estamos a la espera. Muchos tienen la esperanza intacta, otros somos un poco más realistas y creemos que va a tomar un poco más de tiempo”, resumió.
Las noticias de su familia en el país, muestran un panorama sin muchos cambios, a pesar de las liberaciones de prisioneros iniciadas en las últimas semanas. “La represión continúa, todavía no ha cesado. Tengo familiares que no pueden salir de sus casas, bajo su propio resguardo porque hay vehículos amenazantes. Es verdad que han liberado gente y siguen liberando, pero también siguen deteniendo”, aseguró.
García particularmente no buscaría volver a vivir allá. “Yo tengo una vida acá, yo iría a sacar documentación, a buscar a mi familia”, admitió.
“Mis familiares allá me han dicho claramente, no es el momento todavía. Todavía ministros de Maduro como Diosdado Cabello y Padrino López están haciendo de las suyas. Delcy Rodríguez es peor que Maduro. Yo diría que peores porque son más astutos. Hasta que ellos no se vayan, el país no va a poder resurgir. Ellos son gran parte del problema. Son la continuación del problema”, dijo por último.