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POR SOFFIA GARRIDO SOSA

Día Mundial de la Obesidad: “No es solo alimentación ni falta de voluntad, es una enfermedad integral”

Qué prejuicios hay alrededor de esta enfermedad, cómo afecta a la salud, el rol de las emociones y el abordaje desde la infancia son algunas de las dudas que esta jornada busca visibilizar para generar conciencia.

Imagen ilustrativa de la web
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una jornada impulsada por la World Obesity Federation.
Actualizada: 04/03/2026 00:19
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Por Soffia Garrido Sosa 

Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una jornada impulsada por la World Obesity Federation que busca visibilizar, fomentar la información y generar conciencia y empatía sobre el impacto de una enfermedad crónica que presenta cifras alarmantes, tanto en la adultez como en las infancias.

La obesidad es reconocida como una enfermedad con una fuerte vinculación a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y trastornos osteoarticulares.

A nivel nacional, según el último informe del ENNyS II, este cuadro afecta a 6 de cada 10 adultos, mientras que el 41% de los chicos y adolescentes de entre 5 y 17 años se ven atravesados por este diagnóstico.

Sin embargo, el desafío de transitar esta enfermedad no se limita al ámbito de la salud, sino que también implica enfrentar prejuicios estéticos, sociales y estructurales. La nutricionista e integrante del equipo de la dirección de Prevención y Promoción de la Salud de San Luis, Valeria Lucero, explicó a El Chorrillero los detalles de este diagnóstico complejo y multifactorial.

“Es muy importante dar visibilización a la temática, trabajar en cómo abordarla, cómo prevenirla y evitar la estigmatización. Hay que tener presente que es una enfermedad que afecta la calidad de vida, con una fuerte asociación a otras enfermedades no transmisibles como la diabetes, algunos tipos de cáncer y las cardiovasculares. La idea no es generar miedo, sino tener la información y ver cómo podemos modificar nuestro estilo de vida”, aseguró.

A modo de desglose, Lucero detalló que el primer paso es comprender que la obesidad es la combinación de diversos factores, como “lo ambiental, el entorno social donde se vive, la cantidad, el tipo y la calidad de los alimentos a los que se puede acceder y la parte emocional”, entre otros.

“Vivimos a un ritmo donde muchas veces falta tiempo y se recurre a alimentos o preparaciones rápidas, ultraprocesados que traen excesos de sodio, azúcares y carbohidratos, y a la larga pueden generar lo que se conoce como ‘falsa nutrición’”, indicó.

Como parte de los aspectos que inciden en el sobrepeso, detalló que desde la infancia el acompañamiento del entorno puede contribuir a mejorar, perjudicar o predisponer a desarrollar esta enfermedad.

“La prevención y la conciencia es un trabajo que comienza desde la infancia, en realidad desde el embarazo. Esos primeros días son puntos clave: una adecuada educación alimentaria y nutricional, un acompañamiento para que cuando el niño empiece a comer comprenda cómo alimentarse y sostenerlo a lo largo del crecimiento, en la edad escolar y en la adolescencia”, explicó.

La nutricionista e integrante del equipo de la dirección de Prevención y Promoción de la Salud de San Luis, Valeria Lucero.

“No se trata de dietas o más ejercicio, sino de cambios sostenibles y un abordaje integral”

La nutricionista resaltó que este cuadro está atravesado por distintos aspectos de la vida cotidiana y que “hay que trabajar los distintos pilares para conseguir un cambio. No se trata de dietas o más ejercicio, sino de cambios sostenibles en el estilo de vida y un abordaje integral”.

En cuanto a lo “sostenible”, señaló que los cambios deben ser graduales: “Se debe trabajar con objetivos a corto plazo y razonables. No pedirle a alguien sedentario que corra 5 kilómetros diarios, sino mejorar de a poco la calidad de la alimentación, optar por volver a lo natural, cocinar más casero y dejar de lado los ultraprocesados”.

“Tampoco se trata de dietas restrictivas, sino de mejorar la calidad de cada plato, legalizar el placer y el disfrute de los alimentos y no demonizarlos, para desarrollar una relación sana con la comida”, expresó.

Asimismo, abordó que la calidad del sueño y el bienestar emocional también son pilares esenciales, y que pueden ser acompañados por psicólogos: “Muchas veces estamos tristes, cansados, preocupados o ansiosos y recurrimos a la comida. Entonces comemos por la emocionalidad, no por hambre”.

El peso de los prejuicios y el rol de las redes

Lucero también se detuvo en cómo el peso deja de analizarse desde la salud y pasa a ser objeto de críticas estéticas. “Hay muchos estigmas alrededor de los cuerpos, incluso se tiende a responsabilizar solamente a la persona. Se las acusa de no tener voluntad, cuando hay personas que han recurrido a distintos tratamientos y aun así no lo logran, porque va más allá de eso”, explicó.

“A veces es el prejuicio de la sociedad, los propios de la persona y los estructurales de la cultura que terminan afectando el bienestar emocional y la autoestima”, señaló, y agregó que “todo el tiempo estamos expuestos a redes sociales que venden un estereotipo de belleza inalcanzable”.

“Entre las expectativas estéticas y las presiones sociales se entra en un círculo de prejuicio y se corre el riesgo de desencadenar trastornos de imagen corporal o de conducta alimentaria, sobre todo en niños y adolescentes, que son uno de los grupos más vulnerables”, mencionó.

También advirtió sobre los riesgos de la desinformación: “En la búsqueda del ‘peso ideal’, algunas personas recurren a soluciones rápidas como aplicaciones, dietas restrictivas o medicamentos que se ponen de moda en la era de la información, que también genera desinformación”.

“Cada dieta restrictiva, cada ajuste, cada automedicación y cada promesa de resultados rápidos puede afectar directamente el bienestar. Todos los centros de salud de la provincia están con las puertas abiertas para acompañar y diseñar un abordaje integral con un equipo de profesionales”, concluyó.

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