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Organizaciones de DDHH y agrupaciones políticas marcharon a medio siglo del golpe militar

Conmemoraron un nuevo aniversario del Día de la Memoria, recordaron a los puntanos desaparecidos durante la dictadura cívico militar y trazaron fuertes críticas al Gobierno nacional.

El acto por el Día de la Memoria en la Plaza Pringles.
Actualizada: 24/03/2026 17:09
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Como cada 24 de marzo, distintos sectores sociales y políticos se movilizaron en el centro de la ciudad de San Luis para conmemorar el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. Este año, la convocatoria estuvo atravesada por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, con un fuerte componente de memoria histórica y críticas al Gobierno nacional.

La marcha fue encabezada por organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas, que partieron desde el rectorado de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) hasta la Plaza Pringles, donde se desarrolló el acto central organizado por la Fundación Celebrar la Memoria.

Antes del discurso principal, se realizó una intervención artística frente a la Iglesia Catedral: un grupo de mujeres con pañuelos blancos (en alusión a las Abuelas de Plaza de Mayo) rodeó a personas que portaban carteles con consignas como “yo no escuché”, “yo no sabía” y “no fueron 30 mil”.

Durante la mañana también tuvo lugar el acto institucional en la UNSL, con la presencia del vicegobernador Ricardo Endeiza y el rector Raúl Gil, entre otras autoridades. Allí se entregaron legajos a familiares de Raimundo Dante Bodo, Adolfo Pérez y Santana Alcaraz, y se reconoció la militancia de Lilian Videla y María Esther Picco.

El acto central comenzó pasadas las 11:20 en Plaza Pringles, donde se leyó el documento titulado “Por la defensa, promoción y vigencia de los DDHH”. El mensaje principal estuvo a cargo de Priscila y Valentina García, hijas de Rafael García, desaparecido en 1976.

Priscila y Valentina García, hijas de Rafael García, desaparecido en 1976.

“A 50 años, venimos a denunciar que los mismos intereses que financiaron los tanques en 1976 hoy pretenden rematar nuestra soberanía”, señalaron. También afirmaron que el Plan Cóndor fue “la garantía de sangre” para la instalación del modelo neoliberal en la región.

El documento incluyó cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei, especialmente por su postura de “contar la historia completa” y por sus políticas económicas. “Cuando se propone el desguace del Estado o la entrega de recursos naturales, no se está inventando nada nuevo”, sostuvieron.

La movilización contó con la participación de agrupaciones como la Juventud Peronista, el Frente Patria, el Partido Obrero, el Partido Comunista, el Frente de Izquierda y Libres del Sur, además de sindicatos como ADU, UPCN y Sidiu, y estudiantes universitarios. Gil también formó parte de la concentración.

También estuvieron ex funcionarios de Alberto Rodríguez Saá  y concejales como Julieta Ponce y Paulina Calderón.

A lo largo de la concentración se reiteraron consignas históricas como “Nunca más” y “¿Dónde están los desaparecidos?”, junto con reclamos para la apertura de archivos y el avance de las investigaciones de juicios por lesa humanidad a nivel país.

Desaparecidos en San Luis.

El mensaje leído advirtió además sobre lo que definieron como “negacionismo” desde el Gobierno nacional: “Niegan los 30 mil porque necesitan negar la resistencia”, afirmaron.

“No es una ‘batalla cultural’ inocente. Niegan los 30 mil porque necesitan negar la resistencia. Niegan el genocidio porque quieren validar un modelo de país donde sobren millones de argentinos y donde la riqueza sea solo para los que manejan las planillas de Excel desde el extranjero”, puntualizaron.

Y agregaron: “Cuando decimos 30 mil, lo decimos con la convicción de que la memoria no es una caja de cemento cerrado, sino un cuerpo vivo que sigue recuperando sus pedazos”.

Tras el acto, hubo actividades culturales, entre ellas un repaso histórico a cargo del periodista Oscar Flores y presentaciones musicales vinculadas a la fecha.

Norberto Foresti, referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) San Luis y querellante en juicios de lesa humanidad en la provincia hablo sobre la importancia ee sostener estos espacios de memoria y el impacto de los procesos judiciales.

“Los juicios de lesa humanidad fueron un hito importante para la historia de San Luis, para saber qué pasó con los desaparecidos y con quienes fueron perseguidos y torturados”, expresó y dijo que “hay que hacer un esfuerzo permanente por no olvidar y seguir reclamando justicia”.

“Hoy escuché a Alberto Pérez, hermano del compañero Pérez, desaparecido y detenido en Villa Mercedes. Dijo algo extraordinario ante esta barbaridad que hace el Gobierno nacional respecto de la historia completa y comparto: ‘La historia completa será completa cuando aparezcan los restos de mi hermano y de los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos’”, completó a El Chorrillero.

El documento completo:

"Hoy no venimos solo a honrar a nuestras compañeras y compañeros o a recordar una fecha en el calendario. A 50 años del golpe, venimos a denunciar que los mismos intereses que financiaron los tanques en 1976 son los que hoy, con otros uniformes y otros lenguajes, pretenden rematar nuestra soberanía.

No debemos engañarnos. El Plan Cóndor no fue solo una coordinación de dictadores para perseguir y asesinar a través de las fronteras de América Latina. Fue la garantía de sangre que exigía el poder financiero internacional para instalar el neoliberalismo en nuestra región.

Para que los recursos naturales de nuestra tierra pudieran ser entregados, primero tuvieron que disciplinar a la clase trabajadora. Para que la deuda externa fuera el cepo de nuestro futuro, primero tuvieron que desaparecer a quienes soñaban con una patria justa. El exterminio fue la herramienta; la entrega de la patria fue el objetivo.

Hoy escuchamos desde el Gobierno nacional un discurso que pretende "reconciliarnos" con ese pasado. Pero miren bien las políticas: cuando el gobierno de Milei propone el desguace del Estado, la entrega del litio, la privatización de nuestros acuíferos y glaciares y el remate de nuestras tierras a capitales extranjeros, no está inventando nada nuevo. Es el mismo hilo negro conductor:

Ayer fueron los grupos económicos que pedían el golpe para bajar salarios. Hoy son los mismos grupos que redactan decretos para rifar nuestros recursos naturales, nuestro petróleo y nuestros minerales y explotar a nuestra clase trabajadora

El negacionismo de este gobierno no es una "batalla cultural" inocente. Niegan los 30.000 porque necesitan negar la resistencia. Niegan el genocidio porque quieren validar un modelo de país donde sobren millones de argentinos y donde la riqueza sea solo para los que manejan las planillas de Excel desde el extranjero.

Y cuando decimos 30.000, lo decimos con la convicción de que la memoria no es una caja de cemento cerrado, sino un cuerpo vivo que sigue recuperando sus pedazos. Por eso hoy, a 50 años, abrazamos con fuerza el reclamo de las organizaciones feministas y diversidades: ¡Son 30.400!

Porque el terrorismo de Estado no solo persiguió ideologias políticas; persiguió cuerpos, deseos y orientaciones que no encajaban en su modelo de “familia tradicional” y sumisa, del mundo occidental y cristiano. Durante décadas, el horror vivido por las personas LGBTIQ+ en los centros clandestinos fue silenciado, incluso dentro de la propia historia oficial.

Aquellos 400 compañeros y compañeras que sufrieron un ensañamiento adicional por su identidad de género o su orientación sexual, nos enseñan que la dictadura también fue un proyecto patriarcal.

Hoy, frente a un gobierno que cierra el Ministerio de las Mujeres, que prohíbe el lenguaje inclusivo y que desmantela las políticas contra la violencia de género, decimos que el negacionismo del genocidio y el negacionismo de género son las dos caras de una misma moneda.

Quieren borrar a los 30.000 para lograr impunidad y para rifar el país, quieren borrar a los 400 para disciplinar nuestros cuerpos. Pero la marea verde y las diversidades ya aprendieron de las Madres y las Abuelas: lo que no se nombra, no existe; y lo que se nombra con lucha, no se olvida jamás."

Hoy, no solo recordamos a nuestros desaparecidos y asesinados. También vemos en las calles a la misma generación que, con coraje, convicción y dignidad, luchó contra las dictaduras genocidas de los años 70. Si, son nuestros jubilados y pensionados, quienes con su juventud construyeron la esperanza de un país más justo, quienes resistieron al terror y cimentaron la democracia que hoy transitamos. 

Es una doble ofensa y un tajo profundo a nuestra memoria histórica que esta misma generación, que dio hasta lo más preciado por nuestra libertad, hoy sea condenada a la indigencia y la desidia. Sus pensiones de hambre no son solo un problema económico; son una negación de su historia, un olvido de su lucha, una burla a su sacrificio. 

Hoy aquí, junto a todas las organizaciones y colectivos, exigimos justicia y dignidad para nuestros mayores. ¡La lucha por una vejez digna es la continuación de la lucha por la patria justa que ellos soñaron y por la que tantos otros dieron la vida!.

Tampoco podemos dejar de señalar una profunda deuda social: la que tenemos con las personas con discapacidad. A pesar de años de reivindicaciones y normativas, la plena inclusión sigue siendo una promesa incumplida. Y hoy no podemos tolerar el desfinanciamiento a las instituciones que son el puente entre las necesidades de la comunidad y el cumplimiento del deber estatal. Al cortar esos aportes, se está rompiendo el pacto social que nos une como país y pone en riesgo la calidad de vida de miles de argentinos y argentinas. 

¡No podemos tolerar más barreras! ¡No podemos aceptar que el capacitismo siga negando derechos fundamentales! Hoy, aquí y ahora, decimos: ¡la lucha por los derechos de las personas con discapacidad es la lucha de todos y todas por una Argentina más justa, digna y equitativa!

A 50 años, decimos con claridad: No hay libertad sin soberanía. No se puede hablar de "fuerzas del cielo" cuando se entrega la tierra bajo nuestros pies. El plan económico de hoy tiene el mismo olor a azufre que el de 1976: el hambre del pueblo como moneda de cambio para la opulencia de unos pocos.

Por eso, defender la Memoria, la Verdad y la Justicia hoy es también defender nuestro litio, nuestras pampas, nuestro mar y nuestro trabajo. Porque cada vez que una empresa extranjera se lleva nuestra riqueza sin dejar nada, está pisoteando la lucha de aquellos que dieron su vida por una Argentina soberana.

Compañeras, compañeros: 

Una Sola Lucha, Una Sola Memoria, En la Diversidad Esta La Fortaleza, en La Unión El Poder y en la resistencia un solo grito de unidad

A 50 años del golpe, la encrucijada es clara. No estamos ante un gobierno que simplemente tiene ‘otra visión’ de la historia; estamos ante un proyecto que necesita el silencio para poder saquear.

Pero se equivocan. Se equivocan porque la memoria en Argentina no es una foto vieja; es una antorcha que pasa de mano en mano. Se equivocan si creen que vamos a mirar para otro lado mientras rifan la patria que otros soñaron.

Hoy, en esta plaza, plantamos bandera:

Ni un paso atrás con los juicios de lesa humanidad.

Ni un centímetro de tierra entregado al extractivismo feroz.

Ni un derecho menos para las mujeres, los jubilados, las niñeces, las personas con discapacidad, los trabajadores, los pueblos originarios y las diversidades que hoy sostienen la olla y la esperanza.

Nuestra libertad no es la de los mercados. Nuestra libertad es la de los pueblos soberanos. Por los sueños de los 30.000, por la valentía de los 400, por el futuro de nuestros pibes y por la tierra que nos parió….

130.000 DETENIDOS DESAPARECIDOS: ¡PRESENTES!

¡30.400 COMPAÑERES: ¡PRESENTES!

¡LA PATRIA NO SE VENDE, LA MEMORIA NO SE NEGOCIA! ¡AHORA Y SIEMPRE! ¡NUNCA MÁS!"

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