Tres cumbres en cuatro días: montañistas sanluiseños desafiaron la altura en Catamarca
La experiencia reunió a participantes de Villa Mercedes, La Punta, Juana Koslay, Luján Concarán y la capital puntana, que atravesaron un exigente recorrido contra el viento y vivieron cuatro días de superación.
Por Sonia Schoenaker
Un grupo de 14 personas de distintos puntos de la provincia compartió una experiencia de cuatro días en alta montaña, donde el desafío físico se combinó con el crecimiento personal y el trabajo en equipo.
La expedición, liderada por el presidente del Club de Montaña Inti Anti, Gabriel Guillar, partió desde San Luis, con integrantes de Villa Mercedes, La Punta, Juana Koslay, Luján, Concarán y la capital puntana. El destino fue Fiumbalá, en Catamarca, un escenario imponente donde el paisaje y las condiciones naturales marcan el ritmo de cada jornada.
El primer campamento lo realizaron en Cortaderas, a 3.000 metros de altura. Allí comenzaron no solo la adaptación al entorno, sino también a afianzarse como grupo. La mayoría no se conocía previamente y era la primera vez que realizaban una experiencia de este estilo, pero rápidamente encontraron un objetivo en común: llegar a la cima.
Al día siguiente llegó uno de los primeros grandes desafíos, el ascenso a los cerros Coquena y Pastos Largos, ambos por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar.
Una de las principales dificultades de la zona fue el viento constante, pero a pesar de ello, todos lograron hacer cumbre.
La exigencia continuó en la tercera jornada. Luego de trasladarse a 50 kilómetros, el grupo encaró el ascenso al cerro Las Peladas, una montaña que supera los 4.409 metros, que implicó un gran esfuerzo tanto físico como mental.
“Lo más trascendental de esto es que un grupo de desconocidos son capaces de aunar esfuerzos, paciencia, trabajar sobre la tolerancia y poner lo mejor de uno en equipo, para lograr un resultado colectivo”, manifestó Guillar.
Contó que desde hace varios años él organiza experiencias en Catamarca: “Es un lugar increíble, hermoso. Cada momento y cada lugar que miras es un paisaje, es una postal, super recomendable”.
“En esa zona a la que fuimos hay montañas sumamente importantes y es visitada por montañistas de todo el mundo”, añadió.
Los próximos objetivos serán un trekking en Quines y una actividad de alta montaña en Mendoza para principiantes: “Queremos fomentar la actividad y facilitar a gente que nunca hizo este deporte que se empiece a animar”.
“Cada vez que hacemos este tipo de expediciones, sin lugar a duda, las personas bajan transformadas. Uno de la montaña nunca baja de la misma manera que cuando emprendió el ascenso. Siempre se aprende algo nuevo, se conoce un poco más, disfruta y aparte de eso, te abre la cabeza para encontrar potencial del aspecto humano que permite soñar con nuevos objetivos, y eso es verdaderamente lo que considero que es la esencia del montañismo, de estas expediciones, disfrutar y conocerse un poco más rodeado con gente”, concluyó.