Con la villamercedina Antonella Crosetto como capitana, el rugby argentino hizo historia en el Sudamericano
Se consagraron en Chile en el certamen que reunió a las mejores instituciones de Uruguay, Perú, Colombia, Paraguay, Costa Rica y los anfitriones.
Nacida en Villa Mercedes, Antonella Crosetto descubrió el rugby a los 13 años en Puelches Rugby Club. Allí dio sus primeros pasos en una disciplina que hoy la tiene como capitana del Club Taborín de Córdoba, referente dentro y fuera de la cancha, y una de las jugadoras con mayor proyección del país.
Con apenas 20 años, la villamercedina forma parte de una generación que está impulsando el crecimiento histórico del rugby femenino en Argentina.
El equipo cordobés se consagró campeón del Sudamericano de Clubes disputado en Santiago de Chile el 28 y 29 de marzo, en un torneo que reunió a equipos de Uruguay, Perú, Colombia, Paraguay, Costa Rica y Chile.
Fueron el único representante argentino y logró el título tras un rendimiento impecable. En la fase de grupos y definición superó a rivales de alto nivel, muchos con jugadoras de selección:
17-14 a Círculo de Tenis de Montevideo
28-0 a un combinado local
17-0 a Minotauros de Colombia
El equipo mostró solidez, evolución táctica y carácter competitivo para quedarse con el campeonato.
Cabe destacar que Taborín ya venía de un gran 2025, cuando se consagró campeón del Torneo Femenino tras vencer a Córdoba Athletic en la final.
Antonella Crosetto, capitana del equipo, dialogó con El Chorrillero y analizó el camino al título.
“El Sudamericano comenzó en Argentina como un torneo de clubes campeones. Este año participaron equipos como Círculo de Tenis de Montevideo, Minotauro de Colombia, Old Gabs y UMAG de Chile. Nosotros competimos con Taborín A en el Sudamericano A”, explicó.
Sobre la preparación, destacó: “Empezamos a entrenar muy temprano este año. Teníamos expectativas altas y muchas ganas de salir campeonas. Trabajamos mucho en nuestro sistema de juego”.
En cuanto al desarrollo del torneo: “Nos enfrentamos a equipos duros como CTM, UMAG, Old Gabs y Minotauro. Ganamos todos los partidos y definimos el campeonato con Minotauro".
A nivel personal, la jugadora sanluiseña valoró el esfuerzo del equipo: “Fue un viaje de 20 horas donde pasaron muchas cosas que podrían habernos sacado de foco, pero no lo permitimos. Yo tenía muy claro que no quería volver con las manos vacías. Estoy muy contenta por la entrega del equipo”, expresó.
Para Crosetto, el título es una confirmación del trabajo realizado: “Da gusto ver cómo el entrenamiento da sus frutos en la cancha. Es un empujón para seguir confiando en el proceso”.
Además, explicó que atraviesa una etapa de evolución en su juego: “Estamos en un cambio del formato seven al de doce jugadoras, acercándonos cada vez más al rugby de quince. Es un desafío importante desde lo táctico y lo mental”.
En lo inmediato, el objetivo está en el torneo cordobés: “Ahora empezamos el campeonato de Córdoba y vamos a poner todas nuestras energías ahí”.
También mira de reojo a la Selección argentina: “El seleccionado está en un gran momento, fueron campeonas del SVNS 2 y lograron el ascenso. Yo sigo entrenando para llegar algún día, con paciencia y entendiendo que todo es parte de un proceso”, concluyó con la ilusión de una referente que ya hace historia.