X
PUBLICIDAD

Vivir la fe y “ser luz ante la oscuridad del mundo”: el mensaje del obispo Barba en la vigilia pascual

La celebración, encabezada por el obispo de San Luis en la Catedral, reunió a cientos de fieles y estuvo marcada por el paso de la oscuridad a la luz, uno de los signos centrales de la Pascua.

Gentileza Javier Aguiar
Vivir la fe y "ser luz ante la oscuridad del mundo”: el mensaje de Barba en la vigilia pascual.
Actualizada: 05/04/2026 00:25
PUBLICIDAD

En una Catedral a oscuras y en silencio, la vigilia pascual comenzó este sábado por la noche con el encendido del fuego nuevo en el exterior del templo y del cirio pascual. Luego, el obispo ingresó con la llama mientras la luz se fue compartiendo entre los fieles a través de las velas, hasta iluminar todo el templo. El gesto, cargado de simbolismo, marcó el paso de la oscuridad a la luz, uno de los ejes de esta liturgia, considerada la más importante del calendario cristiano, que conmemora la resurrección de Jesucristo.

Pero más allá del rito, monseñor Gabriel Barba centró su homilía en un llamado a la participación activa y a una vivencia más profunda de la fe.

"No venimos a escuchar misa, venimos a celebrarla”, afirmó, y sostuvo que la participación es parte de la conversión de la Iglesia: “No pueden ser siempre los mismos, todos estamos llamados a involucrarnos”.

También remarcó el sentido de la Pascua como paso de la muerte a la vida y como fuente de esperanza. “Dios se encarga de correr las piedras”, expresó, en alusión a los obstáculos que atraviesan las personas, y señaló que los creyentes están llamados a ser testigos de esa fe.

En ese marco, vinculó el mensaje religioso con la realidad actual y advirtió sobre un mundo atravesado por la violencia. “Hoy la necesitamos más que nunca, en este mundo tan dolorido, castigado, donde se sigue derramando tanta sangre absurdamente”, sostuvo. Y agregó: “Que nosotros, con nuestra experiencia del resucitado, podamos dar una luz distinta ante la oscuridad del mundo”.

La vigilia pascual marca el final del Sábado Santo y el inicio de la celebración de la Pascua.

Para cerrar, Barba decidió compartir con los fieles la poesía “Manos del Sábado Santo”, de José María R. Olaizola:

Hay manos que apartan losas
para que entre la luz,
que doblan sudarios
para liberar vidas,
que levantan a quien llora
doblado por ausencias.

Manos que señalan amaneceres,
que encienden hogueras,
y en la brasa preparan
un banquete para todos.

Manos que bendicen
cuando bailan,
cuando juegan,
cuando escriben
e interpretan música
que trae el eco de Dios.

Manos que en los muros
abren puertas
y en los desiertos
riegan esperanzas.

Manos que, en un gesto,
hablan de amor.

Hay manos
que no pueden estar más llenas
de tanto vaciarse.

PUBLICIDAD

EN PORTADA EL CHORRILLERO

SUBIR