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“Entró con vida y salió muerto”: la familia de Fernando Gil siembra sospechas sobre los dos hombres que lo vieron por última vez

Al mismo tiempo cuestionan el accionar de la Justicia frente a la pesquisa. Aseguran que los tiempos que se manejaron fueron dilatorios.

Fernando Gil.
Actualizada: 07/04/2026 16:51
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Por Sofía Ortíz

La familia Gil no sale del asombro tras el hallazgo del cuerpo de Fernando y exigen que se hagan las investigaciones correspondientes para determinar cómo fue que terminó muerto en un predio de la Ruta 146, en diagonal al Servicio Penitenciario Provincial.

Manifestaron que el accionar de la Justicia fue y sigue siendo lento al considerar que los dos hombres que compartieron con él sus últimas horas de vida están en libertad pese a que han dado frente a la Policía versiones contradictorias.

Andrés, hermano de Fernando, declaró ante la prensa este martes y contó que se acercó a la zona para solicitar registros de cámaras de seguridad. Dijo que desde el primer momento de la desaparición de Fernando tuvo una corazonada y supo que “algo le había pasado en esa casa”.

El jueves por la noche Fernando había llegado hasta esa zona a la vivienda de un amigo en la que junto al padrastro de ese muchacho vieron un partido de fútbol. Vestía una remera deportiva de la Selección argentina, un pantalón de jean celeste claro y una campera blanca y celeste. Con esas mismas prendas fue hallado tirado y sin vida en un espejo de agua que se había formado a la vera del Río San Luis.

Para Andrés, su hermano fue violentado en la vivienda en la que había estado y desde ese sitio fue sacado y depositado a unos 150 metros, donde finalmente lo encontraron. “Estoy seguro de que lo mataron acá adentro”, expresó.

“Entró con vida y salió muerto”, lamentó. Dijo que a ese amigo Fernando lo conoció en su trabajo y que mantenían una amistad desde hacía aproximadamente siete años.

Resaltó que durante los días de búsqueda ese joven no participó de los rastrillajes ni tampoco compartió al menos una imagen con el pedido de paradero que incluso fue difundido por la Policía.

Otra de las cuestiones que a la familia le resulta llamativo es que aún no se halló el celular del joven. Permanece apagado y la última comunicación que tuvo con su familia fue cerca de las 3 de la madrugada del viernes. “Hay una madre que ayer estaba buscando a su hijo y hoy está contratando un servicio de sepelio”, dijo Johana, cuñada de Fernando. “Yo quiero justicia”, exigió Andrés.

Por su parte el abogado Hanna Abdallah, quien junto a Soledad Poma de Otaegui representa a la familia de Gil, dijo que, si bien aguardan los resultados de la autopsia, un familiar del joven que entró a reconocer su cuerpo advirtió que tenía “la nariz rota y partes moradas en el rostro”.

El letrado indicó que mientras continúa la investigación se tratará de reconstruir los últimos movimientos de Gil, es decir dónde, a qué hora, con quién estuvo y cómo fue que terminó de ese modo. “Hay declaraciones contradictorias de una misma persona”, indicó.

Andrés recordó a su hermano como “un buen tipo, laburante e hincha de Boca”. Dijo que la mañana del sábado ingresaron por la fuerza a la casa donde había estado y que el dueño se mostró tranquilo y les permitió pasar.

Pese a esa predisposición considera y sostiene que esa persona es quien sabe qué fue lo que pasó con el joven dado que ha vertido diferentes versiones.

Mencionó que el hombre dijo que el chico pidió un auto a través de una aplicación de viajes y que se retiró hacia un destino, luego dio otros relatos que dan a entender que no supo cómo se retiró, dado que lo hizo cuando “él fue al baño”.

Desde la oficina de Prensa y Comunicación Institucional del Poder Judicial, hasta la tarde de este martes no han dado a conocer los detalles del resultado de la autopsia realizada por la médica forense Patricia Gallardo.

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