Cuyo y su camino a la autonomía: presentarán un libro sobre el origen de San Luis, San Juan y Mendoza
La obra, fruto de una investigación colaborativa entre historiadores de las tres provincias, será exhibido este jueves en el microcine de la Universidad Nacional de San Luis.
Por Leonardo Kram
El próximo jueves a las 16 el microcine de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) será escenario de la presentación del libro “La fragmentación de la gobernación intendencia de Cuyo y la organización de los espacios provinciales: San Juan, Mendoza, San Luis, 1820-1828”.
La obra es el resultado de un trabajo conjunto entre los historiadores Guillermo Genini, por San Luis, Eugenia Molina por Mendoza y Fabiana Puebla por San Juan.
El libro, que ya cuenta con una versión digital de acceso gratuito en el sitio web de la Nueva Editorial Universitaria de la UNSL, será presentado bajo una modalidad híbrida. Además de que habrá acceso al público en el microcine, el evento contará con la participación especial, vía Zoom, de Roberto Schmit, un reconocido investigador del Conicet y especialista en la historia argentina del siglo XIX.
La presentación también podrá seguirse de forma virtual a través de los enlaces que difundirá el Facebook Historiadores de San Luis. La obra estará disponible para la compra en formato papel, destinado principalmente a enriquecer los fondos de bibliotecas especializadas y centros de formación docente. Genini destacó que este trabajo busca profundizar en un hito que cumplió su bicentenario recientemente: el momento en que las tres provincias cuyanas iniciaron su vida como estados independientes.
De la intendencia a la soberanía: el complejo proceso de 1820
La investigación se sumerge en un periodo de profunda transformación de la incipiente nación argentina. Según explicó Genini, la disolución de la unidad política que representaba la intendencia de Cuyo no fue un evento aislado, sino que se dio en “el contexto de la crisis del estado central y revolucionario que nació en 1810 con la Revolución de Mayo”.
Durante esa década, el Gobierno de Buenos Aires enfrentaba una erosión constante de su poder debido a pérdidas territoriales y al avance de las ideas de políticos como José Gervasio de Artigas, quien “inició la prédica del federalismo, es decir, que el poder no reside en un gobierno central, sino en los estados provinciales”.
Este clima de cambio llegó a Cuyo, una región que había funcionado como una unidad administrativa estratégica desde 1813 y que hasta 1816 estuvo bajo la gestión del general José de San Martín. El detonante de la ruptura final no fue una orden administrativa, sino un levantamiento militar.
El profesor remarcó que todo comenzó con el levantamiento del batallón de cazadores de Los Andes en San Juan en enero de 1820, liderado por Mariano Mendizábal, un oficial retirado "díscolo" que se encontraba en la zona realizando reclutamientos para la campaña del Perú. “En vez de hacer esa campaña se subleva contra la autoridad del gobernador intendente Toribio de Luzuriaga”, remarcó.
En Mendoza, Luzuriaga intentó sin éxito devolver a los sublevados a la obediencia y, al no lograrlo, presentó su renuncia, dejando el mando en manos del Cabildo de la provincia. Mientras tanto, en San Juan, en marzo de 1820, la ciudad declaraba su independencia de la capital intendencial.
“Entre enero y marzo de 1820 se produce la desintegración de esta unidad político administrativa y cada una de estas ciudades, ahora transformadas en estados republicanos libres e independientes, van a iniciar sus vidas como estados separados”, describió.
El caso de San Luis: una revolución en la Plaza de Armas
En tierras puntanas, la fragmentación tuvo sus propios protagonistas y dinámicas. La salida de las tropas dejó al teniente gobernador Vicente Dupuy en una posición de extrema vulnerabilidad. “El 20 de enero de 1820 los granaderos del campamento de Las Chacras se retiran y eso le priva a Dupuy de un apoyo militar muy importante", remarcó.
Ante esta debilidad, un grupo de líderes locales encabezó un movimiento en febrero para deponer a Dupuy. Los nombres clave en esta gesta fueron el oficial retirado Tomás Baras, representante de los comerciantes, y Luis de Videla, comandante de las milicias de caballería.
La culminación de este proceso se dio el 26 de febrero de 1820, en una reunión multitudinaria en la Plaza de Armas, hoy Plaza Independencia. Genini enfatizó un detalle técnico-político crucial. “San Luis declara su independencia, pero no de Buenos Aires, sino de lo que había sido hasta ese momento la capital intendencial, que era Mendoza”, aclaró.
A partir de allí, San Luis comenzó a edificar su propia estructura estatal. Tras el breve mando de Baras, emergió la figura de José Santos Ortiz, quien asumió en marzo de 1820 como alcalde de primer voto y al despacho de gobierno y para enero de 1821 se consolidó como el primer gobernador de la provincia.
Ortiz logró algo inusual para la época: estabilidad. “Fue un hombre que políticamente logró otorgarle a esta nueva provincia una cierta estabilidad, puesto que gobierna hasta el año 1829”, comentó en contraste con los otros incipientes gobiernos como el de San Juan.
La paz cuyana y la identidad regional
Uno de los puntos más innovadores del libro es la caracterización de este proceso como un surgimiento pacífico. Mientras que en el Litoral o en el Norte las autonomías provinciales se sellaban con sangre y batallas, en el oeste argentino la historia fue distinta.
“El surgimiento de los estados provinciales cuyanos se dio en paz. No hubo una guerra que San Luis tuviera que hacer contra otras provincias para independizarse”, resaltó el autor.
Esta transición sin conflicto bélico permitió que, a pesar de la división administrativa en tres estados soberanos, el sentimiento de pertenencia regional no se fracturara. Para Genini, este es el legado más importante de 1820. “Al nacer sin guerra, la identidad y unidad cuyana se mantiene y lo que priman son lazos de convivencia, reconocimiento, amistad y continuidad. Cuyo es una región histórica que vivió momentos muy importantes en 1820 pero no generaron rivalidad entre las provincias. Este libro lo que hace es representar ese momento crucial”, resumió.