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Expusieron irregularidades en la pensión de Estudiantes; robos y un baño sin agua caliente

Familiares de un juvenil que militaba en las inferiores del Albiverde denunciaron problemas en las instalaciones y desorganización de los directivos. El presidente del club, Martín Decena dio su versión.

Ingreso a las pensiones del Club Estudiantes.
Actualizada: 14/10/2021 13:52
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Sylvia Domínguez, mamá de un jugador de 14 años oriundo de Merlo, denunció públicamente irregularidades en la pensión del Club Sportivo Estudiantes, que funciona en las instalaciones de la entidad, en Estado de Israel y Aristóbulo del Valle.

“En plena pandemia mi hijo estuvo en una habitación no muy grande con 11 chicos de diferentes edades, un solo baño y donde no funcionaba el agua caliente”, confesó en diálogo con El Chorrillero.

A su vez, contó que todos los meses pagaban una cuota de $13 mil y que a su hijo “le robaron 2 camperas y nunca me llamó nadie para pedir disculpas”.

Aclaró que su queja no es por la indumentaria, sino por “la actitud”.

“En definitiva los chicos se están formando y si da todo lo mismo ¿Qué ejemplo le estamos dando?”, cuestionó.

Dijo que hay una persona mayor en la pensión que ocupa otra habitación, pero que “no hace nada”.

“Días atrás mi hijo encargó comida que le llegó cerca de las 23 y nadie se enteró. Así como entró una hamburguesa, puede pasar cualquier cosa. Todo es por la desorganización, la falta de contención de los chicos”, expuso.

Tras hacer públicas las irregularidades en las redes sociales y luego de “10 días sin respuestas”, mencionó que recibió un llamado de la secretaria del Club, Pamela Chávez: “El Presidente decidió darle el pase a Agustín sin ningún problema, pero que nunca más cuente con Estudiantes”.

Domínguez relató que no había pedido el pase: “Esa fue la solución que me dieron. Sacarlo del medio es mucho más fácil”.

Por último, reveló que se comunicó con el presidente, Martín Decena y que este “no estaba al tanto de la situación porque la secretaria no le contó el problema”.

“Si lo conté es porque soy madre y me tengo que hacer escuchar. Deja mucho que desear la organización y no se están dando cuenta que pueden tener un problema muy grande con chicos menores”, finalizó.

Ante la denuncia, El Chorrillero contactó a Decena y el dirigente dio su versión.

Domínguez le presentó una queja a la secretaria del club y desde ese sector a mí nunca me llegó la inquietud. No lo hizo por escrito, fue a quejarse personalmente”, explicó al ser consultado.

“Si quería que cambiemos algunas cosas, me hubiera gustado que la queja sea con una nota al Club. Por la oficina pasan cerca de 200 personas por día donde recibimos quejas y elogios, y por ahí se pasan algunas cosas”.

En cuanto a la pensión explicó que “no es solo una habitación”, sino “un lugar común donde todos los chicos antes de ingresar en conjunto con sus tutores ven dónde van a estar. Le mostramos y ellos eligen, nadie se queda obligado”.

“Tenemos una garita las 24 horas con seguridad con gente de inclusión y hay un profe durmiendo ahí en el Club”, dijo sobre la seguridad del predio.

“Hay personal que se dedica a eso. Va una persona todos los días que limpia la cocina y donde duermen. La comida se les da a diario”, añadió.

“Si es por la campera, se lo cubrimos, pero no supo Domínguez decir qué le importaba, solo que cambiemos unas cosas”, tuvo en cuenta el directivo.

“Yo firmo los pases. Sin mi firma no se puede ir a ningún lado y yo no estaba enterado”, insistió.

El joven futbolista regresó a Merlo y consiguió lugar en el colegio donde estaba yendo antes de emigrar a la ciudad de San Luis.

“Nosotros no obligamos a nadie a quedarse. Seguramente vamos a cambiar algunas situaciones si alguien viene y nos dice que le gustaría que sean de otra forma para bien, en eso estamos totalmente atentos, pero que se quejen por redes sociales es otra cosa”, resaltó Decena.

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