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Alapu, la primera asociación que lucha por la marihuana medicinal en San Luis

Desde su nacimiento combaten la venta ilegal de cannabis y promueven la investigación científica.

foto: archivo
El taller comenzará a las 15:30.
por El Chorrillero / San Luis
Actualizada: 24/09/2017 09:25
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La mayoría de los integrantes se han acercado porque el cannabis ha resuelto o paliado diversas enfermedades que los afectaban.

La Asociación Libre de Acción Puntana (Alapu) fundamenta su razón de ser en la lucha contra el mercado negro de marihuana, la difusión de información científica sobre cannabis medicinal e industrial, asesoramiento legal a los asociados e impulsa la toma de conciencia social sobre los usos de la planta.

Pero uno de los objetivos que requieren mayor premura son los que afectan a la salud y pueden ser resueltos con marihuana. Por esto la lucha por conseguir recursos de amparo para los casos críticos es una de las urgencias que más los movilizan.

En mayo la asociación incrementó notoriedad pública cuando organizó una conferencia en El Trapiche, en la que participaron dos especialistas, de nivel internacional, en el tema, la doctora Raquel Peyraube y el abogado Mariano Fusero.

Algunos referentes de Alapu se reunieron con integrantes de la Comisión de Salud y Seguridad Social del Senado, para impulsar una ley provincial.

La asociación fue creada por pacientes y consumidores recreativos a mediados del 2016, cada vez suman más adeptos. Entre sus integrantes, dos sentaron jurisprudencia.

El primer fallo se dictó en el 2015 cuando los jueces que imputaron a Gustavo Coria por tener tres plantas de marihuana en su casa, entendieron que eran para uso medicinal. Fue el primer caso a nivel nacional con estas características.

El segundo precedente lo marcó Santiago Scully, que había sido detenido por tener plantas y flores de cannabis. En febrero de este año fue absuelto de culpa y cargo, cuando la Justicia analizó que la sustancia era utilizada para uso adulto y responsable.

Alrededor de 20 personas conforman Alapu, la mayoría comenzaron utilizando marihuana de manera medicinal, para combatir el autismo, la epilepsia, el insomnio, la ansiedad o para paliar los sufrimientos que provoca la quimioterapia o las enfermedades terminales, y luego se convirtieron en militantes.

Scully explicó que “últimamente se ha generado un notorio interés en personas, de diferentes edades, con la necesidad de informarse” y agregó que “nosotros tratamos de derribar los mitos que hay alrededor de la marihuana, cuando la gente siente mejorías comienza a involucrarse más”.

Las reacciones de la comunidad médica “en general son conservadoras y defienden posturas falaces, no significa que la marihuana no tenga efectos adversos cuando se fuma, pero falta que se actualicen en el tema”, consideró.

En esta línea indicó que dentro de la organización hay una médica que realiza seguimientos clínicos de los casos.

También existen otros ejemplos, donde los galenos comparten los beneficios de la planta, como en la ciudad de La Plata, donde se realizan cursos de posgrado en “endocannabinología y terapéutica cannábica”, que dirige el doctor Marcelo Morante.

El locutor radial en Dr Rock, enfatizó que desde la asociación no comercializan ni regalan ningún derivado de la planta y explicó que “eso genera un mercado negro, por eso incentivamos el autocultivo medicinal a través de un registro, como el que tienen en Estados Unidos, Chile y Uruguay por citar algunos casos”.

Otra problemática que enfrentan los consumidores, tiene que ver con la calidad de la sustancia.

Sobre este punto en Alapu hacen especial hincapié en la diferenciación entre el cogollo natural de marihuana y el “prensado o paraguayo” que no debe utilizarse, menos aún de forma medicinal.

El cogollo es utilizado para combatir diversos tipos de enfermedades, ya que se trata de la planta en estado puro y no tiene ninguna alteración química.

Mientras que la marihuana “prensada o paraguaya”, como se la conoce popularmente, está fabricada exclusivamente para el narcotráfico y tiene diversos agregados (que se desconocen, ya que está dentro del mercado ilegal) que alteran su composición, para aumentar la cantidad de producción.

La asociación lucha contra la proliferación del “prensado” y promueven que los pacientes cultiven sus propias plantas. Por este motivo cuestionan el accionar policial que no distingue entre narcotraficantes y consumidores médicos o recreacionales que siembran su propio cannabis.

Luego de la conferencia organizada en El Trapiche y de la reunión con los senadores, los militantes se sienten cada vez más cerca de lograr su sueño de conseguir una ley provincial que contemple su derecho a la salud y cese de criminalizarlos.

Para comunicarse con la asociación se puede recurrir a su correo electrónico libreaccionpuntana@gmail.com

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