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Tirados en el piso y lleno de hormigas: así tienen en un depósito los alimentos para merenderos del Gobierno provincial

Productos destinados para decenas de chicos de Zanjitas llegan a compartir el lugar con combustibles y químicos para piletas. Desde allí se reparten a tres centros de asistencia.

por Julian Pampillón

elchorrillero.com

Actualizada: 04/02/2023 13:07

Alimentos destinados a alrededor de 100 chicos del pueblo de Zanjitas, en el sur del departamento Pueyrredón, son almacenados en condiciones inadecuadas en un depósito del Parque que lleva el mismo nombre de la localidad.

Se tratan de cajas y paquetes de leche, azúcar, vainillas, yerba mate y turrones que son repartidos a tres merenderos que el Gobierno provincial administra en la localidad ubicada a 28 kilómetros de la ciudad de San Luis.

Las imágenes fueron tomadas desde adentro del predio y muestran a algunos productos desparramados en el piso y repletos de hormigas, tal como es el caso de la leche en polvo.

En otros casos directamente eran ubicados al lado de recipientes de combustibles, latas de pinturas y químicos destinados al mantenimiento de las piletas del parque.

“A los alimentos se los comen las hormigas y después se lo dan a los niños. Los tienen en un depósito donde se moja todo”, sostuvo una fuente del pueblo que pidió la reserva de la identidad a El Chorrillero.

El lugar funciona desde diciembre del 2021 y está ubicado sobre la ruta provincial N° 3, en el ingreso a Zanjitas.

“Queremos que se haga público por los chicos que no pueden ser sometidos a estas condiciones”, agregó.

El manejo político de los merenderos

Los merenderos 22AG fueron creados por el Gobierno de Alberto Rodríguez Saá en agosto de 2017, después de perder una elección. El programa oficial depende del ministerio de Desarrollo Social que lo maneja de forma discrecional.

En la actualidad no se sabe cuántos son y la cantidad de chicos que reciben las raciones en la provincia. En la mayoría de los casos está a cargo de punteros de los partidos políticos de Rodríguez Saá que cobran una remuneración mensual que paga el Estado y en época electoral funcionan como unidades básicas donde se obliga a ir a la gente para ser trasladada a los centros de votación.

Rodríguez Saá y el uso político de los merenderos.

El programa está atravesado por la falta de transparencia ya que el Gobierno destina cifras millonarias para la compra de alimentos, pero no difunde el número de beneficiarios y cómo se gestiona. Además nunca se informó donde funcionan y los referentes de cada centro.

Además en distintas oportunidades se ha cuestionado si las raciones tienen los valores nutricionales adecuados para los chicos.

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